27 de junio de 2007

Gente necesaria I

Y llegó ella. Como siempre. Regalando sonrisas. Derramando espontaneidad. Derrochando sentimientos. Guiada por su corazón, y ¡qué corazón!. Dando más de lo que le piden. Mucho más. Infinitamente más. Convirtiendo a dos amigos en íntimos. Enseñándonos a expresar sentimientos. Tan sencillo para algunas. Tan difícil para otros. Tan difícil para mí.

Margari, las clases importante
no las damos los maestros.

De mayor quiero ser como tú.
27 de junio de 2007

22 de junio de 2007

Sensaciones III

Entro en el vestuario y......apaga y vámonos. El desmadre generalizado. Todavía sin entender muy bien qué hemos conseguido juntamos las manos en el medio para dar nuestro grito, nuestro "úlitmo puto grito en primera" como se encarga de recordarnos Pedrote. Invadidos por los sentimientos, emanando alegría "por los cuatro costaos" gritamos todos al unísono por nuestro Pino Montano verivé!! Esto es la ostia!!
Sí, sí, la ostia!! Cuánta gente feliz dentro y fuera de este vestuario. Nos duchamos sin dejar de cantar (creo que todavía no lo he hecho) sin dejar de botar, intentando vivir cada intenso instante sabedores de que pocas veces viviremos una alegría tan tremenda. Mercedes se mete en la ducha, sola, sin que nadie la obligue. Ella es así. Y nosotros que nos alegramos de tenerla, por más que nos guste escucharla. Nuestro Presi entra (hoy se le ven los ojos menos que nunca, o no, Chava?) para mostrarnos su felicidad impagable. Mercedes quiere hablar pero no la dejamos, especialmente Emilio, siempre uno más, grande entre los grandes. Al final consigue decirnos que nuestro autobús descapotable nos esperara a las 14.30h en la puerta del Mani-Estadi por cortesía de nuestro Presi Juan. Joder, cuántas guantadas sin manos da este hombre con su sola presencia!!
Salgo con Eloy a por "Los Lunnis" para que disfruten de la fiesta, de su fiesta. No quieren pasar, temerosos de que todo sea una pirula para meterlos en la ducha. "¿Os habéis tragado toda las charlas y las broncas y no vais a estar en la fiesta? Amo pa entro capullos", les digo mientras Eloy ya tenía a dos o tres sujetos por el brazo. Entran desconfiados, pero deseosos, y pronto se unen a nuestra fiesta. Y entre cante, salto, bote, chiste malo, abrazos sinceros, lágrimas sentidas y risas contagiosas entran nuestras mujeres con una tarta para darnos la "en hora buena!!", ¿cómo se paga esto, cuánto vale esto, míster?.
Salimos a la puerta, comemos la tarta y nos vamos, con permiso de la rueda de Jorge, buscando el traqueteo del autobús descapotable; el inicio de un viaje de ensueño...
....abran paso al Tren de la Ilusión...
Para aquellos "enfermos"
que llegaron y no quisieron irse
22 de junio de 2007

21 de junio de 2007

Sensaciones II

Pi, pi, piiiiii...
Se acabó. Estamos en Preferente!!. Levanto los brazos incrédulo. "El fútbol ha sido justo", pienso. Me cuesta trabajo despedirme de los contrarios antes de pasar a la celebración con toda mi gente. Pero así lo había pensado durante la semana. Es el cargo de capitán que conlleva estas cosas. No sé qué decirles y creo que a ellos no les importan demasiado mis palabras. "Suerte para la próxima temporada y ánimo", era lo más que llegaba a articular mientras miraba de reojo el tumulto generalizado. Dicen que la felicidad es algo abstracto, algo que no se puede tocar... yo la vi en el Mani-estadi y pude tocarla y saborearla el domingo a la una del mediodía...
Aparece mi hermano corriendo, buscándome a mi, para abrazarme y darme un beso. Su sufrimiento también pasó y su aportación estando ahí en los partidos de casa también ha servido para ayudarnos a todo esto. A él va dedicado mi ascenso, porque también es el suyo. Siempre le dedico los goles o al menos los que creo que valen la pena dedicar (como el del Demo... ahí me salía de la pelleja) y por fin he podido dedicarle un ascenso a la máxima categoría del fútbol sevillano... toma ya!! Con su mirada me dice que me deje de formalismos y que no sea tan "cumplío" coño... y lleva razón. "Me voy con los felices", pienso, "que me lo merezco, ostias". No sé qué hacer ni qué decir... canto, salto, bailo, hago fotos mentales que me acompañarán el resto de mi vida y disfruto, sobre todo disfruto. Busco a mi parienta porque ella sufre mi adición al Pinoloco, busco a José, Chava, Eloy, Marco... para abrazarnos, para llorar, para sentir... como sentimos hace unos cuantos años en el ya famoso espíritu de Contadero...
Aplaudimos en el centro a la afición pero todavía me falta algo. ¿Y Juanma? ¿Y Mercedes? ¿Y Pichel? ¿Y los Lunnis? los busco para seguir sintiendo en rojiblanco... qué sensación de paz interior, de satisfacción personal!!. No señores, no, no es solo subir, no es la satisfacción por el trabajo bien hecho, no es solo recoger frutos... es hacerlo con tu gente, con tu familia, con tus amigos, con aquellos con los que llevas jugando al fútbol desde los 10 o 12 años, con aquellos con los que llevas 15 años compartiendo, riendo, llorando, protestando, sintiendo... un vestuario.
Subo las escaleras y me abrazan los chaqueteros... sin problemas. No le negaré un abrazo a nadie y menos hoy, mi educación (prudencia??) me lo impide. Pero monstruo, no quieras encima que te lo dé con los vellos de punta, como se lo doy a mi Presidente esperando sus golpes demoledores en mi espalda. Entro en el vestuario y...
Pd. Perdón por el caos de ideas... pero no son ideas, son sentimientos puestos en negro sobre blanco... algo imposible a mi entender.

La fuerza de la ilusión
"once contra once y un balón por medio..."
21 de junio de 2007

19 de junio de 2007

Sensaciones I

Son las 10.35h y el Pino Montano sale a calentar. Ya voy viendo caras conocidas. Los primeros aplausos rompen el silencio matutino del psiquiátrico. Cruzo miradas con los místers, con Jose, con Chava, con Eloy... nos sobran las palabras. Jose y yo sabemos nuestro cometido: hay que poner al personal a mil en el calentamiento. Él empieza a mirar a los ojos al personal y lanza de los primeros mensajes en las vueltas de pre-calentamiento. Aguardo mi turno. Estiramos y aparece Juanma. Aunque no le hacen falta palabras (pocas caras hablan tan claro) motiva al personal dándole lo que nunca antes tuvo: autoconfianza. Sigo aguardando mi turno. Terminamos de estirar y empezamos los primeros ejercicios de brazo. Jose se marcha a calentar solo. Recojo el testigo. Ahora me toca a mí. Un solo mensaje, aunque dicho de muchas formas: "no ascender es un fracaso; la promoción no es un premio, es un hecho; ascender es una obligación".

Lo hemos conseguido, el personal está que se sale...la Preferente nos espera.

Yo estuve allí... ¿y tú?
"No estamos locos que
sabemos lo que queremos"
Martes 19 de junio de 2007




6 de junio de 2007

La muerte y yo o yo y la muerte.

No. Ya no volveré a escucharte:
- Hombre, el Lolillo... pero tú cuando vas a engordar, que todos los "casaos" engordan chaval!! Y la Lola, ¿dónde la has dejado?.
- ¡¡Trabajando, tito... déjala que trabaje!!

Algunos encontrarán consuelo, quizás alivio, en su concepción religiosa de la muerte. Yo no. No estás y no estarás. Ni en el cielo ni en el infierno.

La muerte se cruzó en tu camino por accidente. No tenemos fecha. Nadie la tiene. No tenemos hora. Nadie la tiene. No tenemos un destino escrito con el día de nuestra muerte. Nadie lo tiene. Ni existe un ser superior que decida cómo y cuándo morir.

No, no creo que fueras peor que el resto. Ni mejor. Eras tú. Diferente. Joder, todavía me sorprendo a mí mismo dudando si
emplear "eras o eres". Cuánto me cuesta hablar de ti en pasado, pero seguiré haciéndolo. Para mí es la mejor manera de no olvidarte.

Tus nietos crecerán recordándote. Tendrán una foto contigo en la que derramar sus lágrimas. Yo lo hubiera dado todo por tener una con mi abuelo paterno. A ti podrán recordarte. A mi abuelo tengo que imaginarlo.

Te echaremos de menos, pero aprenderemos, qué remedio, a vivir con tu ausencia o sin tu presencia. Alguien dijo que una persona no muere hasta que no muere su recuerdo. Estoy tranquilo. Aún te queda mucho tiempo entre nosotros.

Así lo creo. Así lo digo.
Solo necesito cerrar
los ojos para verte
06 de junio de 2007

23 de abril de 2007

Yo sí, tú no...

Varios supuestos. Imagina que eres padre o madre de:

1. Juan, 16 años. En plenas facultades físicas y mentales. Puede decidir libremente. Empezó pronto a descubrir su cuerpo consigo mismo. Ahora está empezando a descubrir el cuerpo de Ariadna, su novia. Juntos están disfrutando de sus primeras relaciones sexuales, con el "petting" (especie de juego amoroso y placentero, en el que todo está permitido, excepto el coito) como plato principal.

2. Pedro, 19 años. Retraso Mental leve. Acaba de conocer a Sofía, compañera de clase en su curso de Auxiliar de Jardinería. Sienten una fuerte atracción el uno por el otro y están empezando a despertarse deseos sexuales en la pareja. Juntos están descubriendo el amor y todo lo que ello conlleva.

3. Manuel, 17 años. Paralítico cerebral con Inteligencia conservada (cuando la parálisis no conlleva discapcidad mental). Está bien integrado en su barrio. Sale y entra con sus colegas, participa en todas las conversaciones menos en una: cuando se ponen a contar experiencias con chicas. No participa porque no tiene. No conoce el sexo, no ha hecho el amor y ni siquiera se ha masturbado nunca porque no puede.

Y ante esto te y me pregunto yo:

¿Cuáles son nuestras obligaciones como padre?
¿Cuáles son los derechos de mi hijo como persona?
¿Debemos permitir, debemos coartar o debemos impulsar las relaciones de mi hijo consigo mismo y con los demás?
¿Y si mi hijo no puede acercarse al sexo, debemos acercar el sexo a nuestro hijo?
¿Conseguimos algo evitando el tema?
¿Por qué tanto miedo al sexo?
Y si es difícil con hijos varones, ¿es más difícil si tenemos una hija? ¿Por qué?

A veces, lo verdaderamente importante, es hacer explícito lo implícito. Ayudaríamos a muchas personas, principalmente a nosotros mismos.

Y todavía hay gente que dice
vivir en una sociedad moderna.
23 de abril de 2007

2 de abril de 2007

Para tu sonrisa y por tu sonrisa

Dicen que el matrimonio
es amarse y respetarse,
siéndonos fieles y leales,
en la riqueza y en la pobreza,
en la salud y en la enfermedad,
en las alegrías y en las penas...

Yo, además de amarte y respetarte,
buscaré tu sonrisa,
porque sin ella ni sé, ni quiero vivir.

Te quiero,
me gusta quererte,
y al entregarte este anillo
prometo buscar tu sonrisa,
que será la mía,
todos los días de mi vida
y hasta que la muerte nos separe.

A veces, sin embargo,
lo importante no es qué dices,

sino cómo lo dices.

02 de abril de 2007