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Mostrando entradas de junio, 2007

Gente necesaria I

Y llegó ella. Como siempre. Regalando sonrisas. Derramando espontaneidad. Derrochando sentimientos. Guiada por su corazón, y ¡qué corazón!. Dando más de lo que le piden. Mucho más. Infinitamente más. Convirtiendo a dos amigos en íntimos. Enseñándonos a expresar sentimientos. Tan sencillo para algunas. Tan difícil para otros. Tan difícil para mí.

Margari, las clases importante
no las damos los maestros.

De mayor quiero ser como tú.
27 de junio de 2007

Sensaciones III

Entro en el vestuario y......apaga y vámonos. El desmadre generalizado. Todavía sin entender muy bien qué hemos conseguido juntamos las manos en el medio para dar nuestro grito, nuestro "úlitmo puto grito en primera" como se encarga de recordarnos Pedrote. Invadidos por los sentimientos, emanando alegría "por los cuatro costaos" gritamos todos al unísono por nuestro Pino Montano verivé!! Esto es la ostia!! Sí, sí, la ostia!! Cuánta gente feliz dentro y fuera de este vestuario. Nos duchamos sin dejar de cantar (creo que todavía no lo he hecho) sin dejar de botar, intentando vivir cada intenso instante sabedores de que pocas veces viviremos una alegría tan tremenda. Mercedes se mete en la ducha, sola, sin que nadie la obligue. Ella es así. Y nosotros que nos alegramos de tenerla, por más que nos guste escucharla. Nuestro Presi entra (hoy se le ven los ojos menos que nunca, o no, Chava?) para mostrarnos su felicidad impagable. Mercedes quiere hablar pero no la dejamos,…

Sensaciones II

Pi, pi, piiiiii... Se acabó. Estamos en Preferente!!. Levanto los brazos incrédulo. "El fútbol ha sido justo", pienso. Me cuesta trabajo despedirme de los contrarios antes de pasar a la celebración con toda mi gente. Pero así lo había pensado durante la semana. Es el cargo de capitán que conlleva estas cosas. No sé qué decirles y creo que a ellos no les importan demasiado mis palabras. "Suerte para la próxima temporada y ánimo", era lo más que llegaba a articular mientras miraba de reojo el tumulto generalizado. Dicen que la felicidad es algo abstracto, algo que no se puede tocar... yo la vi en el Mani-estadi y pude tocarla y saborearla el domingo a la una del mediodía... Aparece mi hermano corriendo, buscándome a mi, para abrazarme y darme un beso. Su sufrimiento también pasó y su aportación estando ahí en los partidos de casa también ha servido para ayudarnos a todo esto. A él va dedicado mi ascenso, porque también es el suyo. Siempre le dedico los goles o al men…

Sensaciones I

Son las 10.35h y el Pino Montano sale a calentar. Ya voy viendo caras conocidas. Los primeros aplausos rompen el silencio matutino del psiquiátrico. Cruzo miradas con los místers, con Jose, con Chava, con Eloy... nos sobran las palabras. Jose y yo sabemos nuestro cometido: hay que poner al personal a mil en el calentamiento. Él empieza a mirar a los ojos al personal y lanza de los primeros mensajes en las vueltas de pre-calentamiento. Aguardo mi turno. Estiramos y aparece Juanma. Aunque no le hacen falta palabras (pocas caras hablan tan claro) motiva al personal dándole lo que nunca antes tuvo: autoconfianza. Sigo aguardando mi turno. Terminamos de estirar y empezamos los primeros ejercicios de brazo. Jose se marcha a calentar solo. Recojo el testigo. Ahora me toca a mí. Un solo mensaje, aunque dicho de muchas formas: "no ascender es un fracaso; la promoción no es un premio, es un hecho; ascender es una obligación".

Lo hemos conseguido, el personal está que se sale...la Prefe…

La muerte y yo o yo y la muerte.

No. Ya no volveré a escucharte:
- Hombre, el Lolillo... pero tú cuando vas a engordar, que todos los "casaos" engordan chaval!! Y la Lola, ¿dónde la has dejado?.
- ¡¡Trabajando, tito... déjala que trabaje!!

Algunos encontrarán consuelo, quizás alivio, en su concepción religiosa de la muerte. Yo no. No estás y no estarás. Ni en el cielo ni en el infierno.

La muerte se cruzó en tu camino por accidente. No tenemos fecha. Nadie la tiene. No tenemos hora. Nadie la tiene. No tenemos un destino escrito con el día de nuestra muerte. Nadie lo tiene. Ni existe un ser superior que decida cómo y cuándo morir.

No, no creo que fueras peor que el resto. Ni mejor. Eras tú. Diferente. Joder, todavía me sorprendo a mí mismo dudando si emplear "eras o eres". Cuánto me cuesta hablar de ti en pasado, pero seguiré haciéndolo. Para mí es la mejor manera de no olvidarte.

Tus nietos crecerán recordándote. Tendrán una foto contigo en la que derramar sus lágrimas. Yo lo hubiera dado todo por ten…