Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2011

Nada más amado que lo que perdí...

Siempre me pregunté dónde irán esas imágenes, olores, sonidos que olvidamos por no recordarlos a tiempo. Dónde, físicamente, estarán mis recuerdos olvidados de la niñez... o de anteayer. ¿Dónde estará aquello que algún día fue recuerdo, pero que hoy ya es olvido? O entre otras cosas, ¿qué diferencia hay entre no recordar y olvidar?
"Gira el mundo gira en el espacio infinito", así empieza una introducción a unas sevillanas de Cantores de Híspalis: "El mundo". Gira el mundo gira. Y con cada vuelta, se acerca más al futuro y va dejando un poquito más atrás el pasado, aun cuando ninguno de los dos exista realmente. Ni futuro, ni pasado. Porque el uno es solo un destello fugaz que queda en nuestra memoria en forma de olor, de imagen, de sonido. Un destello que poco a poco va desvaneciéndose y perdiendo la partida frente al olvido, que se ayuda de cada vuelta de este mundo para comerle terreno. Y así, de esa forma tan sencilla, cosas que hoy recordamos se desvanecerán com…

Hace 14 años...

... quién iba a imaginar que pudiera llegar ese día en el que nuestros cuerpos desnudos retozaran entre sábanas soñolientas.
Quién iba a imaginar que un día pudiera mirarte fingiendo mirarte, que un día tus ojos en mis ojos fueran tu boca en mi boca, que tu sonrisa se confundiera con mi horizonte.
Quién iba a imaginarme en ti, quién iba a imaginarte en mí, a imaginarnos en nosotros.
Y, sobre todo esposa, quién iba a imaginar que aquella primera rosa, aún hoy, aromara esta inacabada historia de amor.

... mira en mis ojos.
te quiero. "Quién iba a imaginar que tu belleza, cupiera entre mis brazos" Cantores de Hispalis.

Rabia entre tristeza.

Yo no soy creyente. No debo mi vida a ningún dios y no tengo la necesidad de justificar mis actos ante un ser supremo. Mi vida la manejo yo con mis decisiones, más o menos acertadas.
Y esta forma de ver la vida lleva aparejada una forma similar de entender la muerte. 
Nunca antes había vivido una muerte en primera persona. Ni en los peores momentos sentí la necesidad de abrazar la fe, porque sabía que todo sería inútil. Si la medicina no podía curar a mi hijo, no lo haría ningún dios todopoderoso, por más que mucha gente lo pudiera pedir.
Cuando vives una muerte tan directamente como la de tu hijo, además, sufres otras muchas cosas. No solo estás triste porque tu hijo acaba de fallecer, con todo lo que ello conlleva; además lo estás por ver cómo está tu mujer, tus padres, tus hermanos y toda tu familia y amigos cercanos. 
Son momentos especialmente crueles, tristes y pesados. Pero hay que pasarlos porque el sistema así lo tiene montado. Los muertos también son clientes. Y entre todos esos…

No escribas te quiero

No hace falta ser demasiado observador, ni demasiado avispado siquiera, para darse cuenta de que el "te quiero" está de rebajas... ¿que no me crees? Simplemente, date una vueltecita por Facebook o Tuenti y mira los mensajes y comentarios que se dejan unos a otros. Ahora, todo el mundo se quiere mucho... ¿o no te lo parece a ti también? 
Para mí, la expresión "te quiero" tiene valor. Un valor importante, porque conlleva implícitas muchas cosas, muchas acciones. Yo haría lo que fuera necesario por las personas que quiero, pero me lo pensaría mucho por las que aprecio y no haría apenas nada por las que conozco de pasada o por las que saludo por la calle. Así soy. En mi vida, tengo gente que necesito a mi lado, tengo amigos y tengo conocidos, gente que me gusta saludar, incluso tomar un cafelito, pero con los que mantengo una relación superficial, que no va más allá de tres o cuatro comentarios superfluos sobre temas que apenas interesan, que simplemente sirven para ech…

Algunos necesitamos vuestra sonrisa

Hablaban de vestidos blancos y trajes a medida, de arroz en el suelo y lágrimas en el cielo, de listas de invitados y mesas incompletas. Hablaban de viajes de ensueño, de sábanas oliendo a perfume eterno, de nubes con mantilla, de sonrisas espontáneas, de abrazos que dicen más que palabras, de brindis con copas infinitas.
Hablaban de sueños y caminos comunes, de quererse, de compartir. Hablaban de imaginar, de abrazar, de perdonar, de reír, de soñar, de luchar, de volar, de añorar, de celebrar, de anhelar... juntos. Hablaban de sentir. Hablaban de vivir, de su vida... de nuestra vida. 
Hablaban con sonrisas que parecían adquirir matices gemelos; con ojos viviendo momentos aún no pasados, con corazones llorando instantes futuros con un solo latido.
Y lo hacían conmigo. Y con mi mujer. 
Enhorabuena, Luis & Eli. Todo irá bonito. Os queremos.
Empieza un año inolvidable. Domingo 2 de enero de 2011