Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2015

Háblame de él

(Reflexiones tras leer el artículo "Lo que me gustaría que la gente entendiese sobre el hecho de perder un hijo" de Andrea Araya Moya)
Lo que más me gusta del mundo es hablar de mi Samuel. Así aprendí a encontrar el equilibrio entre el dolor desmedido y el sentimiento onmipresente de culpa impermisiva por haber sobrevivido a él, por ser un superviviente antinatural. 
En casa lo nombramos a todas horas, está presente en nuestro día a día. No, no somos masoquistas. No, no lo hacemos desde el dolor o desde el desgarro, ni tampoco desde la ilusión o desde la fantasía. Lo hacemos, simplemente, desde el cariño nostálgico, desde la sonrisa dulce, desde la ternura de unos padres que supieron robar felicidad a los momentos de tristeza.   
No, no te sientas incómodo si hablo de él en tu presencia, no hablo de pasado cuando lo nombro, no es el ayer lo que me llama ni aquella vida la que añoro. Ya he aprendido a soñar por las noches, a sonreír con tristeza en mis ojos, a llorar con alegrí…

Y si.

Solo a veces mi mundo me abre su puerta y me siento a esperarte. Y vuelvo a dormirte; mirarte; llorarte.
Mis ojos se esconden en aquel junio contradictorio, en aquel julio fantasma, en aquel agosto incierto, en aquel septiembre maldito. Nadie los encuentra. Se posan en un mundo aparte que apenas roza el suelo, donde crecen las sombras, que se llena de luz. 
¿Y si te abrazase de nuevo con mis brazos y mi alma, si te arropase como me arropabas con solo mirarme? 
Y si tuviese otra vez miedo...
Y si... Miércoles 15 de abril de 2015