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Mostrando entradas de febrero, 2011

Siento, sientes, siente, sentimos, sentís, sienten... presente de indicativo del verbo vivir

Me gusta contarle cuentos a mis alumnos y a ellos les encanta. Una luz tenue, un ambiente tranquilo y un cuento para pensar. Dice así:
"Erase una vez un joven con un carácter peculiarmente violento. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que clavara un clavo en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia y se peleara con alguien. El primer día, llegó a clavar 37 clavos en la cerca.
Durante las semanas siguientes aprendió a controlarse, y el número de clavos colocados en la cerca disminuyó día tras día: había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos. Finalmente, llegó el día durante el cual el joven no sujetó clavo alguno en la cerca.
Entonces fue a ver a su padre y le dijo que había conseguido no clavar ningún clavo durante todo el día.
Su padre le ordenó entonces que quitara un clavo de la cerca del jardín por cada día que no hubiera perdido la paciencia.
Los días pasaron y finalmente el joven pudo decirle a su padre que había quitado todos los cl…

Este debería ser un post sentimental...

Llega un momento en que, por más que cueste, hay que decir adiós y separar caminos. Y no necesariamente tiene que ser por que las cosas vayan mal o porque haya malas relaciones. A veces, incluso cuando las cosas no van mal del todo, es preciso pararse y ver si lo mejor es seguir o poner punto y final a una relación. 
Tras 10 años en Los Mares, desde los 8 a los 18 años, aterricé en el CD Pino Montano, en 1997. Dejando de lado unos escarceos que duraron meses, he estado en el equipo ininterrumpidamente hasta esta temporada, en la que cumpliré 32 años. Y en las últimas 6 ó 7 campañas como primer capitán de la plantilla.
Y aquí me hice un hombre y futbolista, porque no decirlo. Que ser futbolista está más cerca de sentirse futbolista que de ejercer una profesión. Mucho más. Y es que después de 25 años jugando sin descanso al fútbol, viviendo sin descanso el fútbol, uno tiene derecho a sentirse futbolista. ¿O no?
Y ahora me apetece salir. Terminar esta temporada con mis compañeros. Luchar p…

Diferente pero igual.

Charlando el otro día con mi esposa, de lo divino y lo humano, me hizo ver más claro aún que esto que nos ha pasado tristemente a nosotros es algo que le puede pasar a cualquier pareja. Un drama fortuito, caprichoso, arbitrario; con unos padres elegidos por el azar, como solo el azar es capaz de elegir: sin motivos. Yo ya lo tenía claro, pero su matiz, me dio quizás el argumento definitivo.
Y ese matiz del que hablo está en la pregunta que solemos hacernos los padres "sufridores", las familias "sufridoras". Me decía concretamente:
- "Marío", es que el problema es que la gente se equivoca. No tienes que preguntarte por qué te pasa esto a ti, sino por qué no te puede pasar a ti.
Y ese es el matiz, pensé. Ahí está el quid de la cuestión para salir de todo, para poder vivir de nuevo, para echarse la tristeza a la espalda y salir, con ella a cuestas, en busca de la felicidad añorada, esa que a otros se la dejan en la puerta de su casa y que a ti te la ponen en la…

Cada día 25. Cada día 10.

Las efemérides que nos recuerdan momentos tristes no me afectan. Nunca lo hicieron. Sin embargo, las efemérides de acontecimientos alegres e importantes para mí, me encantan. Disfruto celebrando los 10 años del ascenso a preferente en Aznalcóllar,  el cumpleaños de mi gente, mi aniversario. Porque me transportan hacia un momento feliz, hacia la alegría, hacia la sonrisa inevitable, hacia uno de los sentimientos más bonitos que puede identificar una persona, hacia una de esas imágenes que veré el día que toda mi vida tenga que pasar por delante de mis ojos, cuando me toque dejar el hueco a otro.
Hoy es 10 de febrero y me siento igual de triste que ayer, 9 de febrero. Porque no puede caber más tristeza en mi interior. Y es que no concibo qué podría hacerme una persona más triste. No me influye que hoy se cumplan 5 meses desde la muerte de Samuel.
Sin embargo, cada día 25 sí me sucede algo especial. Sí se remueven esos momentos de quirófano; ese beso a mi señora, aún dolorida por tanto esf…

Aprendiendo a quererte sin quedar tristes en el intento.

Tu madre y yo te queremos desde que sabemos de tu existencia. Pero no es fácil que se nos note, porque no es fácil digerir, ni diferenciar, ni separar, ni identificar...
Tu hermano está tan presente en nuestro día a día que acumulamos demasiada tristeza en nuestro interior. Hace tan poco de todo que aún lloramos, aunque ya casi siempre sin lágrimas.
Inconscientemente, intuitivamente, cuando te pasa eso que siempre le ocurre a los demás te preparas para la tristeza y te empeñas en solo sentir eso. Es como si solo pudiéramos, como si obligatoriamente tuviéramos que, estar triste, porque la sonrisa por ti, momentánea incluso, traicionara el recuerdo de tu hermano.
Por eso no nos está resultando sencillo, porque tú no sustituyes a tu hermano, porque un hijo nunca puede sustituir a otro. 
Martín...(o Paola), estamos muy contentos, aunque aún nos cueste demostrarlo. Luchamos para disfrutar al máximo nuestro nuevo embarazo, intentando dejar de lado las preocupaciones y los miedos. Y te aseguro q…