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13 de abril de 2013

De cómo crece el amor.

"Lolillo, el amor nunca se divide por unos hijos, siempre se multiplica", me dijo mi hermana mayor, haciendo maravillosamente bien de hermana mayor, en aquellos tiempos en los que la tristeza y la felicidad luchaban en un corazón en proceso de reconstrucción, con remiendos emocionales en cada esquina, con burbujas de jabón que iban y venían según dictaban vientos de dirección errante.

Hoy volvemos a revivir toda aquella emoción de la primera vez, de la segunda vez.

Bienvenido seas a nuestras vidas, chiquitillo. Bienvenida seas a nuestras vidas, chiquitilla.

Tú también traerás un trocito de tu hermano en el pecho.

Y para ti,esposa mía, esta sevillana. Por tu valentía, por tu lección de vida diaria, por tus ojos transparentes, por hacerme mejor persona a tu lado, porque te quiero y por todo lo que nos queda por vivir.




Empezar a querer 
siempre es muy bonito.
Sábado 13 de abril de 2012. 

12 de diciembre de 2011

Evidencia

Era evidente. La vida se te escapaba. Tu cara era una fotografía de la muerte. Tu cuerpo apenas podías guardar vida. Realidad...

Nuestra sonrisa, por momentos, también se esfumó aquella noche. Ni siquiera pudimos evitar llorar en tu presencia. Morías poco a poco, junto con nuestra esperanza, junto con nuestras ilusiones, junto con nuestra felicidad. Tristeza...

La muerte tiene cara. Y cuando la ves entiendes que por más que desees, por más que empujes, por más que aprietes tu alma, no hay nada que hacer. La muerte siempre gana la partida. Impotencia...

"Id a casa, descansad, pero no apaguéis el móvil...".

Frase que dio comienzo a la noche más larga de nuestra vida; incluso más que aquella primera noche en soledad en la que la ausencia fue vencida por el cansancio. Pesadilla...

Recuerdos mojados...
Lunes 12 de diciembre de 2011

16 de noviembre de 2011

Duérmete, mi niña, duerme en mi pechera.

Duermes disimuladamente bajo la incrédula mirada de unos padres con demasiado amor acumulado en sus corazones.

Tu mirada llena nuestros ojos de vida. 

Tu sonrisa, cada vez menos fortuita, devuelve el aire robado a nuestros pechos.

Tus dedos regalan caricias de vida feliz.

Tu cuerpo, entre nuestros brazos, retiene sensaciones de antaño.

Tu voz pone banda sonora a nuestros recuerdos.


Duérmete mi niña, en mi pechera.

"Ea la ea...
que mi niña se duerme
ea la ea...
con esos ojitos verdes
de sementera,
en la almohada caliente
de mi pechera"
"Manuela"
 Miguel Moyares para Las Carlotas.
Martes 15 de noviembre de 2.011.

8 de agosto de 2011

Ahora que todo comienza

Ahora que los besos tendrán, de nuevo, donde posarse; que las caricias recobrarán olores.

Ahora que las canciones serán acabadas; que los recuerdos no tendrán que luchar contra el olvido. 

Ahora que fotografiaremos sonrisas; que el sol vuelve a la mañana del domingo. 

Ahora que todo vuelve a comenzar...




"Ahora que todo comienza..."
(Martín Lucía)
A mi hermana Úrsula, 
A mi cuñaíta Eli.
Ahora que volvéis a ser titas...
Domingo 08 de agosto de 2011

21 de julio de 2011

Futuro soñado. Perfecto futuro

Empiezo a contar el tiempo hacia atrás. Las manos no agarran los minutos, que pesan como plomo. 

Vivo en un día y a una hora. Ya todo mi ser está allí. Hace tiempo que el horizonte dejó de ser el horizonte, para ser el suelo que piso.

Respiro un aire ya respirado por otros. Mi ojo izquierdo llora lágrimas de tristeza, mi ojo derecho derrama lágrimas de alegría.

Hay plantas que aún no han brotado, pero ya murieron.

Mañana es mi pasado. Pasado mañana es mi pasado también. Hoy ya casi no existe.

Y mi futuro..., mi futuro tiene banda sonora.

A mi amiga Rocío,
por tener el coraje de luchar
   por su futuro soñado.
Eres mi ejemplo, desde hace mucho.
 Te quiero amiga.
Miércoles 20 de julio de 2011

12 de julio de 2011

Vidas tomadas al azar.

He notado que las sensaciones llenan caminos. Que la gloria, aún a cuentagotas, se confunde demasiadas veces con el artificio. He notado que llueve cuando la tristeza se escapa de las manos de las personas buenas.

Las palabras feas también llenan las hojas del diccionario. Las noticias malas son siempre de madrugada. Los esclavos siguen buscando amos que los maltraten. 

He visto llorar ojos que guardaban demasiados secretos. He escuchado voces que mentían como niños volviendo del recreo. He sentido pieles demasiado ásperas para calmar llantos pueriles. He captado aromas de ciudad en pies descalzos. 

Y he tomado una determinación en consonancia. No quiero puntos y apartes desmemoriados. Dame puntos y seguidos que ya los colocaré yo allá donde las personas hallen personas y las sombras sean dominadas por los árboles.

Presente imperfecto.
Martes 12 de julio de 2011

8 de mayo de 2011

Ahora me lo permito.

Me doy cuenta, con el paso impasible del tiempo, que los ratitos de tristeza son necesarios en esta tarea de hilvanar un corazón descosido. Hace meses, todo dolía tanto, que el miedo se apoderaba de nosotros e intentábamos no caer en los tentáculos del recuerdo, para que la cinta andadora ganara en velocidad y el tiempo, cual parche viejo de tela, fuera remendando poco a poco todos los pesares. Básicamente, era cobardía, miedo a caer y tener serias dificultades para levantarse. Porque de vez en cuando nos asomábamos al pozo, más por obligación que por curiosidad, y aquello no tenía fondo alguno; ni siquiera cubo y cuerda a los que asirse como último trance. 

Hoy sé que todo fue necesario. Y que nuestro cerebro es más listo en modo automático que en modo manual. Quizás se activó el mecanismo de supervivencia y entendimos, por fortuna, que no era momento para pararse demasiado. Era momento para dejar salir, para fluir, para dejarse atrapar por la rutina más rutinaria y empujar las agujas del reloj lo máximo posible. Era tiempo para eso. 

Ahora, poco a poco, van llegando nuevos tiempos. Estamos un poco más recuperados del trauma y, aunque la sensación de vacío es infinita, volvemos a necesitar momentos tristes y abrazos entre lágrimas. Simplemente, porque ya nuestro corazón tiene los remiendos necesarios para aguantar nuevas lágrimas de vieja tristeza. Y ahora las necesitamos para no caer en lo inhumano, en la frialdad innecesaria. Rompemos la rutina sin miedo, para darnos un abrazo pensando y llorando, llorando y sintiendo, sintiendo y recordando. Y eso, se convierte en conveniente, e incluso en imprescindible, para poder seguir adelante. Para poder sonreír mañana. Para dar nuevos sentidos a estas vidas desangeladas por momentos.

No tengo miedo a la tristeza. He aprendido que puedo ser feliz aún siendo triste. Sé que mi cota de felicidad ya llegó. Sabemos que no seremos nunca más felices que aquellos días de junio en los que aún éramos ignorantes. Lo sabemos. Pero no nos agobia, ni siquiera nos preocupa en demasía, porque esto no significa que la nueva felicidad que nos espera, aún con matices, no merezca la pena ser vivida. 

Si algo tienen los momentos tan duros es que te dan una lección vital inolvidable: ¡¡VIVE!!

Ahora entenderás que
me haya quedado con las ganas
de bailar una sevillana 
con mi mujer y Paola...
Domingo (de feria) 08 de mayo de 2011

11 de abril de 2011

Entre dos... mundos.

Es difícil vivir en presente. Muy complicado. La vida vivida y la vida por vivir hace muy complicado pensar en la vida que vivo, que vivimos mi mujer y yo. Porque la vida que vivimos se sitúa entre dos mundos: uno que se fue y otro que vendrá. Dos mundos imaginarios, porque no existen. Ni uno, ni otro. Existieron y existirán, pero no existen.

De uno tenemos imágenes, olores, vida vivida, sensaciones, sonidos, sonrisas y lágrimas, llanto, dolor, alegría, pena. Tenemos recuerdos.

Del otro no tenemos nada; solo, vida por vivir.

Pero ambos marcan nuestro presente. Ambos nos modelan y moldean. Ambos decoran nuestro aquí y ahora. 

Luchamos por no vivir lo que fuimos, por no vivir lo que seremos. Luchamos por vivir lo que somos. Y no dejar pasar. Entendemos que lo más importante del camino no es la salida ni la llegada. Es el camino en sí, más aún cuando el camino es de un solo sentido y sin paradas. Pero es muy difícil, dificilísmo, porque cuesta mucho esfuerzo quedarse en la tristeza cuando se escuchan cantos de sirenas felices a todas horas. El pasado nos llama a voces. El futuro se presenta sin avisar, casi sin dar opciones. ¿Cómo quedarse en el vacío de un presente sin vida? ¿Cómo elegir la hiel, entre mieles y azúcares? Tuvimos un pasado feliz y esperamos un futuro pleno. ¿Cómo pedirle a tu corazón que se quede en la oquedad del instante que vive?

Por eso necesitamos de todos. De toda nuestra gente. Porque necesitamos mucho presente a nuestro alrededor. Muchas historias cotidianas. Muchas cosas con poca importancia, que nos devuelvan a la vida y que no nos permitan deambular por mundos huérfanos. Una comida familiar para hablar de cosas menos importantes, un cafelito con nuestra gente necesaria, un sábado con los amigos de siempre. Es solo llenar el presente, aunque sea un poquito. 

Claro que sí. Claro que hay licencia para recordar. Claro que hay licencia para imaginar. Pero sabiendo que recordamos y que imaginamos.

Estad tranquilos. Lo llevamos bien, porque somos los más afortunados del mundo. Nos lleváis en volandas, dejándonos el espacio que necesitamos. Sabemos lo duro que es esto para todos vosotros, también. Imaginamos lo difícil que debe ser para todos los que nos rodean; la de preguntas que debéis haceros, propiciadas seguramente por nuestra forma hermética de ser. No es nada personal, simplemente, somos así.

Pero no lo dudéis, gente. Lo estáis haciendo de puta madre. Estamos todo lo bien que se puede estar en esta situación, en gran parte, gracias a todos vosotros. Padres, madres, hermanos, cuñados, familia y amigos; seguid ahí y así. Pronto volveremos a ser los de siempre. Pronto nuestra vida será menos pasado y más presente con destellos felices de imaginación. Solo es cuestión de tiempo y paciencia. Sabemos que la tenéis, por eso, quizás, abusamos de ella.

Besos a todos.
Os queremos mucho, 
os necesitamos mucho.
¿Cómo no?.
Lunes, 11 de abril de 2.011