20 de agosto de 2007

Donde el sueño es realidad y la realidad, sueño

Es sábado noche. Mañana debuta mi Pino Montano en Preferente. Estoy en la lista. Soy uno de los afortunados que podrá decir... "yo estuve allí ¿y tú?". Preparo mi macuto. No olvido mi brazalete de capitán. Gracias fútbol. Ceno, veo la película de la tele y me marcho a la cama.

Pongo mi despertador como siempre, como en primera, una hora antes de la convocatoria, ni un minuto más, ni un minuto menos. Me cuesta trabajo quedarme dormido... (no intentes entenderlo, chaval, ya te he dicho muchas veces que necesitarías sentir antes que entender). No, no puedo dormir. Me imgino el partido, me imagino metiendo el primer gol de mi Pinoloco en Preferente, me imagino gritando al final del partido porque mi Pino Montano ha dado la cara como siempre; me imagino recogiendo mi macuto echando los tres primeros puntos, un pasito más dado, un pasito menos que dar.

Y así, entre paredes, pases largos, remates, segundas jugadas y alguna que otra breva (es mi sueño, coño!!) voy quedándome dormido.

Mientras tanto, el tren de la ILUSIÓN calienta motores destino a Lebrija, ¿vienes?.


La Fuerza de la ILUSIÓN.
Pino Montano verivé!!
20 de agosto de 2007

Aquello, era esto.

Aquel 17 de octubre parecía rubricar el camino elegido. La búsqueda de la compleción de algo que en sí mismo ya era completo. Por decirlo d...