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Mostrando entradas de marzo, 2009

730

Sonaba el despertador como una mañana más. Y a mi lado mi mujer, 2 años después.

Hoy me he vuelto a levantar con una sonrisa especial. La 730.

Felicidades Esposa
... y yo también.

17 de marzo de 2009

Carta de un padrino privilegiado

Ayer estuve en tu casa, Alex. Fue de noche. Todos dormían. Entré sigiloso por el balcón. Sin hacer ruido. No quería despertarlos. Entré y fui directo al cuarto. Allí guarda tu madre sus abrazos, en un armario. Lo abrí duditativo, sin saber si podia estar irrumpiendo en un mundo ajeno.

El armario estaba repleto. Estaban todos los abrazos ordenados. Los de papá, los de Pablo, los de la abuela, los de la tita... todos ordenaditos. Vi también los míos, y los de Lidia... se me escapó una sonrisa.

Y fue entonces, cuando fui a cerrar, cuando los encontré, en un cajón de abajo. Delante, junto al tirador, se podía leer: "abrazos del alma". Abrí curioso el cajón. Y allí los vi, Alex. Eran los tuyos, tus abrazos. Y sí, llevabas razón. No estaban todos. Faltaban ochenta.

Uno por noche, uno por sueño.

Buenas noches ahijado.

A Alex, mi ahijado.
Recordarte es tenerte.

Siempre con vuestro permiso.

Jueves 5 de marzo de 2009

Recuerdos de escalera.

Los días pasaban.

Unos lenta y pausadamente, casi resistiéndose a marcharse, con minutos de plomo y horas por llegar. Otros volando, sin carga, con la delicadeza de los pequeños detalles. Y allí, en la segunda planta del Virgen del Rocío, todo seguía igual. Conversaciones intrascendentes, nacidas para esconder el nerviosismo, sin más sentido que el de mover las agujas del reloj, que el de llenar la soledad de compañía, se mezclaban con la desesperación de los momentos.

Y así, Pablo, los días pasaban.

Algunos con sabor a hiel, a lunes por la mañana, a despertador de noviembre; otros con ese regusto de los calentitos con chocolate de la mañana de domingo frío y lluvioso.

Y así, Pablo, iban pasando los días.

Los unos decorados de negro, de mejillas regadas, de puñetazos en la pared, de miradas al cielo, de crueles respuestas a ninguna pregunta, de estómagos vacíos, de adios eterno; los otros tiznados de verde esperanza, de mano en la frente y horizonte cercano, de cruces de miradas que abr…

¿Cadena perpetua?

Ayer entré en la farmacia para comprarme un apósito para una rozadura en mi talón. Dentro había una chavala con folio y boli recogiendo firmas a favor de la cadena perpetua. A mi no me la pidió. No sé por qué, pero no me la pidió.
Si me la hubiera pedido no hubiera firmado. Entiendo, o eso creo, que los padres pidan la cadena perpetua. Puedo llegar a entenderlo. Pero dicen que van ya miles de firmas a favor. Yo creo que aquí deberían diferenciarse dos cosas. Por un lado estaría la relación dureza de las penas con disminución de delitos (y el consiguiente aumento de la seguridad ciudadana). Yo esta relación no la veo tan clara. Cuando un asesino está asesinando no creo yo que se pare a pensar en los 30, 40 ó 50 años que estará en la cárcel, o si le viene la cadena perpetua. Así que no creo que un aumento de la duración de la condena tenga efectos disuasorios.
Por otro lado, no debemos olvidar que estamos en un estado de derecho. Y en un estado de derecho, se supone, la cárcel, la prisión,…