25 de diciembre de 2016

No son horas.

Diciembre de sal sobre heridas y de amor que tras sonrisas nerviosas se esconde. Diciembre cosido a diciembre.

Cautivo me hacéis cada día, y atado a vosotros me sostengo, sabiendo que caí y por eso pude levantarme. Diciembre !cuánta culpa tienes de ello!

La culpa se posa sobre el alma igual que una sonrisa inunda cualquier estancia: sin darnos cuenta, estando en todos sitios aunque en ninguno se halle.

Diciembre envuelto en diciembre me levantó enfurecido, con golpes de osada valentía, de temeridad, quizás, en cada sien. Y a la batalla propuesta fuimos sin coraza, con el amor mutuo como escudo, con el sueño de hacerte memoria eterna como arma.

Y vencimos, claro que vencimos. El tiempo nos dio la razón aquel diciembre y nos presentó sus respetos, casi avergonzados, en aquel nuevo diciembre siamés.

Y entonces tarareé: "No olviden que soy grande porque tengo multitudes  que me esperan afuera". Porque la multitud habita en el quiénes, no en el cuántos; no olviden eso tampoco.

15 de diciembre de 2010. Paola.


24 de diciembre de 2013. Martín.


"Si te dicen que caí,

Es verdad, es verdad.

No sientan ni un segundo mas de lástima por mí
Que me voy a levantar"
(No son horas. Andrés Calamaro)
Domingo 25 de diciembre de 2016

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