6 de febrero de 2023
Leo. 6 años.
18 de enero de 2023
Un comienzo de 26 años.
Y yo sigo con la sensación de que todo es inicio aún. Ahora, cuando más claro tenemos que todo también, cruelmente, termina, sigo con la bonita sensación de que vivimos en un comienzo perpetuo. Y, por un instante, me siento con el superpoder de arrinconar al miedo. Hacerlo pequeñito. Como hacía antes del inicio, cuando soñaba que me querías sin querer despertame.
Hoy (y mañana), esa emoción de saber que puedo seguir admirando cositas nuevas de ti casi a cada día me mantiene en vigía, alerta, expectante siempre. Esa certeza de saber que cuanto más descubro más me gustas; esas ganas de seguir emocionándome a tu lado, de continuar imaginándonos compartiendo instantes, ratitos...; esa necesidad mía de no querer evitar que el perfume de tu pelo mantenga mi ansiedad. Ese privilegio de vivir en este albor de lo que tiene que ser.
Lo que nace auténtico, auténtico transita y auténtico transitará.
¡Felicidades, esposa mía!
Te quiero más que una señora mayor de pueblo a su bata.
18 de enero de 1997
18 de enero de 2023
... y claro que lo sé, morena. Claro que lo sé.
Yo soñé que me querías
no me quise despertar
Ay qué sueño tan divino
me besabas sin cesar
y el perfume de tu pelo
mantenía mi ansiedad
(Hermanos Reyes. Yo soñé que me querías).
Miércoles 18 de enero de 2023
10 de septiembre de 2022
El verano termina cada 10 de septiembre. Doce años.
14 de agosto de 2022
Paola 11
Entre tanto, te miro. Y tus ojos, siempre atentos; tu sonrisa, siempre tímida; y ese hoyuelo, que me destroza, soslayan el trasiego que en mi habita. Y el tiempo dicta impertérrito. Parece que incluso mañana fue ayer.
Y, entonces, llegas. Y ahí vas, rubia mía, pasando de puntillas por cada momento que la vida te plantea, como una hada que, apenas posada en cualquier rincón inhóspito, deja su esencia y reverdece el inhabitado espacio que le rodea. Esa virtud de llenar el vacío de tu derredor. Tuya es, hija mía, no la pierdas.
1 de agosto de 2022
Martín 8.
Ahí es donde realmente me matas, vida. Ocho años ya, entre la algarabía y el alboroto de todo lo que te rodea. La vida parece ir con prisas, a juego contigo, mi torbellino imparable, indetenible, mi mediano incompatible con el reposo. Todo, a todo lo que das. En ti no existe la mesura.
25 de junio de 2022
12 años. Allá donde el amor.
Allá donde el amor se vuelve ubicuo.
Existe el amor que fabrica un padre. No hay condiciones imperfectas, tampoco mesura. Solo amor delicado a borbotones, amor a destajo.
Allá donde el amor se origina.
Son doce años desde aquella cita a ciegas y el amor ya no se detiene, sigue siendo imparable. Ni siquiera el tiempo que empuja es capaz de restar. Ni siquiera el peso de lo robado, de lo no sentido, modera el torrente renacido en cada suspiro habitado de recuerdo. Aquella primera vez de todo.
Allá donde el amor subyuga.
Y aquella primera vez de casi nada. Aquellas primeras veces de casi nada, tal vez. Aquel lugar que no visitamos, aquella brisa que no pudiste sentir, aquel balancín vacío, aquel coche aún en el escaparate, aquel balón sin chutar, aquellos momentos no celebrados... Hoy, están aquí. Llegaron sin ti, aunque por ti. Y llegaron, de algún modo (¿de todos?), contigo. En cada uno de aquellos días, ibas. Flotabas ahí, entre nosotros. Entre sobras y sobras, estando. En cada uno de mis días.
Allá donde el amor entretiene.
Hubo un tiempo para cada cosa.
Allá donde el amor todo lo condimenta.
Siempre habrá un tiempo para una sola: amarte a destajo.
Allá donde el amor...
La Luna se hizo pasar por columpio. Y la vida, fue, por momentos, un niño sonriente, feliz, amado.
Felicidades, hijo mío.
"Entre sobras y sobras"
(Antonio Orozco)
Sábado 25 de junio de 2022





