10 de septiembre de 2022
El verano termina cada 10 de septiembre. Doce años.
14 de agosto de 2022
Paola 11
Entre tanto, te miro. Y tus ojos, siempre atentos; tu sonrisa, siempre tímida; y ese hoyuelo, que me destroza, soslayan el trasiego que en mi habita. Y el tiempo dicta impertérrito. Parece que incluso mañana fue ayer.
Y, entonces, llegas. Y ahí vas, rubia mía, pasando de puntillas por cada momento que la vida te plantea, como una hada que, apenas posada en cualquier rincón inhóspito, deja su esencia y reverdece el inhabitado espacio que le rodea. Esa virtud de llenar el vacío de tu derredor. Tuya es, hija mía, no la pierdas.
1 de agosto de 2022
Martín 8.
Ahí es donde realmente me matas, vida. Ocho años ya, entre la algarabía y el alboroto de todo lo que te rodea. La vida parece ir con prisas, a juego contigo, mi torbellino imparable, indetenible, mi mediano incompatible con el reposo. Todo, a todo lo que das. En ti no existe la mesura.
25 de junio de 2022
12 años. Allá donde el amor.
Allá donde el amor se vuelve ubicuo.
Existe el amor que fabrica un padre. No hay condiciones imperfectas, tampoco mesura. Solo amor delicado a borbotones, amor a destajo.
Allá donde el amor se origina.
Son doce años desde aquella cita a ciegas y el amor ya no se detiene, sigue siendo imparable. Ni siquiera el tiempo que empuja es capaz de restar. Ni siquiera el peso de lo robado, de lo no sentido, modera el torrente renacido en cada suspiro habitado de recuerdo. Aquella primera vez de todo.
Allá donde el amor subyuga.
Y aquella primera vez de casi nada. Aquellas primeras veces de casi nada, tal vez. Aquel lugar que no visitamos, aquella brisa que no pudiste sentir, aquel balancín vacío, aquel coche aún en el escaparate, aquel balón sin chutar, aquellos momentos no celebrados... Hoy, están aquí. Llegaron sin ti, aunque por ti. Y llegaron, de algún modo (¿de todos?), contigo. En cada uno de aquellos días, ibas. Flotabas ahí, entre nosotros. Entre sobras y sobras, estando. En cada uno de mis días.
Allá donde el amor entretiene.
Hubo un tiempo para cada cosa.
Allá donde el amor todo lo condimenta.
Siempre habrá un tiempo para una sola: amarte a destajo.
Allá donde el amor...
La Luna se hizo pasar por columpio. Y la vida, fue, por momentos, un niño sonriente, feliz, amado.
Felicidades, hijo mío.
"Entre sobras y sobras"
(Antonio Orozco)
Sábado 25 de junio de 2022
17 de marzo de 2022
15 años.
6 de febrero de 2022
Leo 5
18 de enero de 2022
25 años de un beso.
Hace veinticinco años que el amor, en su versión más pura y limpia, sin macula ni maquillaje, sin disfraz que lo camuflase, hizo camino al amar.
¿Recuerdas? Aquel 18 de enero solo fuimos tú y yo... En tu calle, pero cualquier sitio hubiera servido. Mis brazos cruzados refugiándome del frío, era de noche. Tus brazos cruzados también, guardando el calor. O quizás no. Quizás, simplemente guardábamos amor, acumulábamos amor. A mansalva. A caudales. Como ese cohete que enciende motores y calienta antes del despegue. Como esa botella de champán que, agitada, acumula presión antes de eclosionar. Llenar el depósito para poder compartirlo instantes después con toda su hermosura, con toda su grandeza, en todo su esplendor. Porque, como el cohete, como la botella de champán, el amor es inaguantable. El mío. El tuyo. El nuestro. Y rompe cualquier cortedad, timidez, cualquier miedo. Nada puede al amor puro que nace en un beso. Como fluye la lágrima cuando es necesaria y sana el alma. Como sale la sonrisa cuando va cargada de ternura. Como se eriza mi vello cuando me miras con esa sonrisa contenida que destroza cualquier resquicio de fortaleza en mí (y cuando me tocas en la cama con tus pies fríos, ahí también se me eriza el vello).
Pero volvamos al momento. El amor dentro. Acumulado. Creciente. Haciéndose fuerte. Tú desatando tus nudos, dominando la partida, como quien va de mano con el seisdoble. Segura, con la red de mi corazón en mi garganta. Tus codos sobre mis brazos, entonces. Silencio. Quietud. Instante. Miradas. Ya preparados. Somos tú y yo. Nos acercamos. Cerramos los ojos. Y el beso. Nosotros.
Te quiero tanto, esposa mía.
18 de enero de 1997.
18 de enero de 2022.
"...celebro una vez al año
El aniversario de un beso".
(Por eso. Ecos del Rocío. 1991)
Martes 18 de enero de 2022




