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Carta abierta de nuestra matrona

"Hoy hace un año que tu papá me llamo a las 7.45 y me dijo que tu mamá estaba con contracciones. Llevaba esperando esa llamada demasiado tiempo. Por fin, llegó el día.

Desde que tu madre me comunicó a las 4 semanas que estaba embarazada, soñé, pensé, imaginé, cómo me gustaría que vinieses al mundo. Tenía clara sólo una cosa, quería que tus padres disfrutasen de tu parto. Sabía que tendrían sentimientos encontrados. Estarían felices, nerviosos, probablemente con miedos...

El 14 de Agosto de 2011, ese fue el día en el que viniste al mundo. Yo siempre recordaré esa fecha. Estaba nerviosa, no es algo que suela sucederme. Desde luego TÚ, preciosa, no me lo pusiste fácil. En dos ocasiones pusiste a prueba mis arterias coronarias (creí que me daba un infarto). Llevaba tanto tiempo planeando cómo vendrías al mundo que se me olvidó que "eso" no puede planearse. Recuerdo todo cómo si fuese ayer. Estuve más distante con tus padres de lo que habitualmente suelo ser. Quería un parto perfecto. Me ocupé de la parte técnica y dejé el acompañamiento apartado. Incluso me entraron prisas porque nacieras. ¡Tuve miedo de que te pasara algo!. Cuando pienso en tu parto, hay muchas cosas en las que no me reconozco. Ni siquiera sé si sonreí en algún momento. Llevaba ocho meses pensando si sería tu padre el que te traería al mundo. O en que posición pondría a tu madre para que fuese ella la que te posara en su pecho. No pudo ser así. Pero desde luego, fue un parto precioso. Tu madre, estuvo increíble. Poderosa, con una fuerza que había que pararla. Tu padre, fue el acompañante perfecto, pero claro, yo no esperaba menos de él.
 Recuerdo al resto de la familia en la sala de espera. Sus caras, su alegría. Tu abuela me hizo llorar. Eres muy afortunada por tener la familia que tienes.

Hoy, pasado ya un año, repaso todo y cambiaría algunas cosas. Desde luego todo lo que cambiaría serían cosas que hice o dejé de hacer. Pero lo que jamás cambiaría es lo que viví en ese paritorio. Las caras de tus padres al verte, las miradas entre ellos, la emoción que se sentía. Hoy, que ya ha pasado un año, sigo emocionándome al recordarlo. Lo he dicho muchas veces, soy tan, tan afortunada. Yo viví el momento en el que llegaste a este mundo. TÚ, pequeña, siempre serás alguien importante para mí.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PRINCESA!"



Katia Suárez Osuna
En deuda permanente... siempre
Lunes 14 de agosto de 2012

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