2 de mayo de 2008

El árbol de los deseos que se cumplen si los deseas con todas tus fuerzas

CAPÍTULO 3. LA PRIMERA VEZ QUE UN ESCALOFRÍO NO RECORRIÓ SU CUERPO ANUNCIANDO UN DESEO CUMPLIDO.


Era la primera vez que no pasaba nada especial, la primera vez que no sintió ese escalofrío anunciando el cumplimiento de su deseo. Era la primera vez que muchas cosas no ocurrieron. Pero, sobre todo, era la primera vez que se quedaba dormido tras desear lo no poseído.

La luz en la cara hizo funciones de reloj despertador. ¿Cuánto tiempo había pasado? Miró su muñeca izquierda en busca de una dosis de realidad pero no la encontró. Pensó en el enfado de su jefe al no encontrar el proyecto en lo alto de su mesa. La preocupación le duró poco. Se cacheó, buscando su reloj en algún bolsillo pero lo encontró inesperadamente en su otra muñeca. Lo miró asombrado, como incrédulo, girando la cabeza, intentando encontrarle sentido, pero no halló respuesta. Se levantó, se desperezó y marchó con paso decidido a casa.


Viernes 02 de mayo de 2008

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