14 de agosto de 2017

Paola 6

Allí donde la vida te lleve, rubia mía, me encontrarás. Nunca habrá condiciones para seguir amándote, ni para seguir protegiéndote mientras tu sonrisa me desarma.

Te veo dormir y me siento en paz y en deuda contigo. No hay mayor sentimiento de bondad que el que tú desprendes, no hay mayor sensación de plenitud que la que encuentro a tu vera.

Más le vale a la vida tener muchas cosas bonitas preparadas para ti.

¡Felicidades rubia! 


¡Que te quiero yo a ti un millón!
Lunes 14 de agosto de 2017

13 de agosto de 2017

Sabiendo de miedos...

Marcaste nuestro camino, regalándonos la oportunidad de resurgir desde la sonrisa abatida. Todo era proyecto, necesidad de acercar el futuro, de convencer al reloj para volver a la vida, para revivir, cuando apenas sobrevivíamos.

Hoy la vida, nuestra vida, recompuesta desde el miedo, nos da la razón que nunca nos había quitado. Y nos ofrece un regalo doblemente sabroso: la posibilidad de ser valientes habiendo conocido el miedo, la posibilidad de deleitarnos en nuestro paraíso habiendo vivido nuestro propio infierno.

Y entonces una imagen se presenta ante mí en modo de recompensa. Y todo se detiene por un instante. Y desde la añoranza mas sentida advierto que ante mis ojos, en ese preciso momento, se exhibe la pura imagen de la victoria. Porque así me siento, así se siente quien ha conseguido (re)crear tanto aun cuando (casi)todo fue derrumbado por la imparable sacudida del desánimo.

No paré de repetírmelo. Vivir mi presente contigo para vivir tu vida en mí. Y en tu madre. Y en cada uno de tus hermanos, con mil cachitos de tu ser en sus entrañas, con mil trocitos de tu corazón en sus pechos. Y así, todos estamos hechos de pedacitos de ti...



de tu voz, de andar, 
de cada despertar,
del reír del caminar..."
(Antonio Orozco. "Pedacitos de ti")

Domingo 13 de agosto de 2017

2 de agosto de 2017

Martín 3

Duermes en mi pecho buscando proteger tu corazón sin saber que es el mío el que queda protegido. Ahí me hallo, anestesiado, intentando disfrutar ese momento de latidos acompasados. Y entonces me hago consciente de todo lo que la muerte me robó, mientras disfruto todo lo que la vida me está regalando.

Felicidades tunante mío. No pierdas nunca la virtud de hacer sonreír a quien a tu lado se encuentra.
 



Martes 1 de agosto de 2017

9 de julio de 2017

Un domingo nublado de julio

El sonido identitario de la vieja puerta de aluminio y cristal dejó atrás media vida. No pude, ni quise, evitar que el corazón se hiciera pequeñito en un pecho que intentaba recoger los últimos olores, las últimas imágenes, los últimos detalles que convertir en bonitos recuerdos a los que volver cuando el alma así me lo pidiese.

Era un adiós voluntario sí, pero difícil y doloroso también. Que una cosa no quita la otra. Más de media vida profesional quedó ahí, tras de mí, enclaustrada al otro lado de esa puerta protegida con alarma, por si me arrepintiese. ¡Cuántas charlas con mi jefa Mariló, cuántas confesiones a Isa, cuántos consejos de Silvia o Enrique, cuánta complicidad con mi co-tutor Manuel, cuánta empatía en la mirada de Pili (¡qué especial eres!) capitaneando la cuadrilla del aula de La Alegría, cuánta admiración personal a esa capacidad de adaptación brutal de tantas interinas, cuántos buenos ratitos con tantos compañeros de trabajo ... cuántas cosas bonitas me llevo para mí! Cuando te vas de un colegio, 9 cursos después, siendo mejor maestro y persona de lo que eras cuando llegaste, es que todo ha merecido la pena; no encuentro mejor vara de medir.

Camino ya hacia mi coche. Solo. Es viernes, 7 de julio, son las 4 de la tarde. Mi última vez. "Todo termina en la vida", decían mis paisanos Los Romeros de La Puebla. Vuelvo mi vista atrás de nuevo y con ella me brota un suspiro. Claro que hay dudas. Muchas.
 
Entiéndanme. El Machado es un lugar maravilloso. A él llegué hace 9 años y allí me recibieron con una pregunta sencilla, y muy clarificadora también, que resumía la historia reciente de este colegio y que más que formulada para obtener respuesta, pareciera ser una carta de presentación del propio centro: "¿tú para cuánto tiempo vienes?" "A mí me gustaría estar un tiempecito, estabilizarme, repetir en un centro" es lo que, palabra arriba palabra abajo, acerté a contestar a tantas miradas expectantes en esa sala de profesores.

Ya sí, me marcho. Arranco el coche, guardo mi caja con mis cositas acumuladas en el maletero, cual despedido de su despacho en esas películas de sobremesa de Antena 3 que se duermen en casa de mi mujer, y salgo por la cancela. Me bajo por última vez a echar el candado, y me percato de que ya no tengo llaves del centro. Vuelvo a ser consciente de que es la última vez de muchas cosas. Un punto y final a una vida feliz, muy feliz.

No exagero, no. El Machado es un centro diferente, especial. El Machado es el mejor cole en el que se puede trabajar, porque el Machado es un cole con alma. Alma formada por las personas que en él (con)viven. Allí encontrarás a un claustro maravilloso y a unas familias cariñosas, que a su manera, lanzan un S.O.S. en clave, cifrado. El tiempo que tardes en entenderlo, en descifrarlo, es el tiempo que tardarás en enamorarte del Machado. No hay más. Pero no busques su clave en densos manuales ni en las últimas teorías pedagógicas. La clave está en los ojos de sus niños y en tu corazón. Busca en ellos la explicación, intenta ponerte sus zapatos día a día antes de juzgar sus pasos, y comprenderás. Comprenderás que sus familias son cariñosas y están necesitadas de fe. Porque no. No. No es justo. No tienen culpa de la falta de oportunidades, de que el puto sistema social establecido los quiera, los necesite, en ese estrato de pobreza (no hablo solo de lo económico) para poder ser pisoteados por gentuza avariciosa que intenta ascender sin mirar dónde ponen los pies. Y no, no es justo que ellos lo sepan, lo tengan asumido y hasta se conformen sin poner el grito en el cielo, agradecidos incluso por las migajas del sistema. Mi único mérito: preocuparme en conocerlos y creer en ellos. Creer que nuestras familias tienen tanto para enriquecernos que si somos capaces de convencerlas, el Machado sería imparable. Mi único mérito: hacer un diagnóstico certero, muy ayudado por mi predecesor Antonio Garrido Palanco, y trabajar mucho por encarrilar un tren que viajaba sin una meta común. Y así, pusimos con nuestro liderazgo y la incansable suma de nuestro claustro, el centro en el camino correcto, en la pista de despegue. Y, ahora, desde la templanza de este domingo nublado de julio, auguro que finalmente arrancará impulsado por Marina y su equipo. No me cabe duda. No imagino mejor sucesora. ¡Qué tranquilos nos marchamos!

Y de esta manera, como llega el amor verdadero, sin enterarme, me enamoré. Y yo, que soy de los que no sabe separarse en varios "yos", lo hice mío. Y los días fueron pasando. Así, como pasa el tiempo cuando se está bien, sin permiso, sin dejar estela. Y el cariño y el respeto me fue llegando multiplicando por mil mi inversión emocional. Y me fue calando, como chiribiri otoñal, sin modificarme en apariencia, pero empapándome hasta el tuétano. Y, entonces, disimuladamente, brotaron las primeras raíces. Ya todo estaba perdido.

Conduzco por última vez atravesando mi pueblo. Las Marismas quedan tras de mí. Las tostadas del Nene; las almendras fritas caseras del puesto frente al Cuevas; el vendedor ambulante de albures; el Ayuntamiento, con su alcalde Manuel (un tipo que merece la pena conocer, sin duda) y su equipo de concejales; Juan Carlos, el Melli, y sus constantes y naturales (que son las que de verdad merecen la pena) lecciones vitales; Mari Ángeles Calderón y su mirada apasionada, proyectada en cada persona mayor, que tanto cariño ha sabido demostrarme y que tanta admiración me procesa...; en definitiva: La Puebla, su gente. 

Ahora sí. Irremediablemente, disfruto la dureza de la despedida golpeándome inmisericorde, en forma de mil imágenes pasando por mi mente. Es un momento tristemente bonito. 

"Gracias por tanto Machado". Cuídate, que lo mereces.

Domingo 09 de julio de 2017

21 de junio de 2017

Imagina que hoy fuera 25 de junio

Si hoy fuera realmente 25 de junio, Samuel, cumplirías 7 años. Y habría tartas, fiesta, regalos, piñata... algarabía. Sabría cómo suena tu risa entre todas las risas, escucharía "papá" en tus labios, curarías mi alma con tu simple mirada. Claro, si hoy fuera 25 de junio realmente, no tendría cicatriz en mi pecho, ni necesidad de reconstruirnos cada día.

Pero hoy no es 25 de junio. Por eso, en lugar de sonrisas infantiles, el día llega repleto de miradas, abrazos, besos, caricias... nostalgia.  Todo bañado por tu recuerdo, hijo mío. Como cada día. Porque vives en nuestra mirada y no en el lugar en el que ella muere. 

Aprendimos que nunca más volverá a ser 25 de junio, como nunca olvidaremos la sensación de tu primera sonrisa, de tu primer bostezo, de tu llanto, de la primera vez que nos miramos en ti. 

Aprendimos también, que somos porque fuiste. Que nos hiciste grandes, desde la sencillez. Que nos hiciste valientes. Que cumplimos la promesa de ser felices por ti y para ti.

Felicidades enano.

¿Domingo 25 de junio de 2017?

13 de junio de 2017

Hablemos de amor

Recuerdo que éramos lo más parecido a una gran familia. Tipos tan distintos, tan singulares, tan auténticos. Tipos con sangre inyectada en los ojos como denominador común. Unos bohemios quizás, si por bohemia me refiero y te refieres a la parte romántica de la utopía, de la genialidad, si por bohemia te hablo y me hablas de la belleza de sentirse cómplice de una locura común.

Escúchenme: lo que hoy les cuento pasó en un manicomio. Literalmente. No me digan entonces que esta vida, tan hija de puta por momentos, no es pura poesía. Unos cuantos, locos de remate, idos, entregados a la histeria común, entre las paredes donde 40 años atrás moraran psicópatas. No hay nada más perfecto, y hermoso, que una línea curva que termina por dibujar un círculo.

Allí perdí, perdimos todos, años de vida, claro. Pero esa bendita inconsciencia nos hizo temerarios y nos ayudó a llenar el corazón de esos momentos que te elevan al olimpo de los elegidos. ¿Has saboreado tal vez, lector de mis entretelas, el placer de soñar con lo inalcanzable, de creer en lo imposible, de trabajar por lo improbable, de conseguir lo ansiado? ¿Sabes de lo que te hablo? Claro que sí. Te hablo de amor, no creas que era otra cosa. ¡Amor! en su más bella expresión, AMOR en mayúsculas, amor hecho, construido con y para cada ratito, en cada instante fugaz, en cada sentimiento pasajero, en cada presente inacabado, eterno e inacabable. 

Hoy, 10 años después, sigo teniendo la sensación de que aquello no hubiera podido acabar de otra manera. El destino lo diseñó todo, como si una mujer que se sabe bonita fuera: ¡qué bella partitura! Y nosotros, como si nada importante hiciéramos, lo ejecutamos maravillosamente bien, por cierto; recibiendo cada reto a portagayola, como recibe la vida quien la trata por derecho.

Gracias a todos los que, aunque fuera con un simple detalle, me regalasteis la posibilidad de escribir esto, diez años después...

17 de junio de 2007
17 de junio de 2017



17 de marzo de 2017

10 años después: A ti me lleva el aire

En el umbral de una improvisada puerta espero. Las manos en los bolsillos, como si nada me alterase; mis ojos, atravesando cuerpos que solo estorban. Vuelo a otro lugar, al tuyo, mientras mi conversación guionizada me mantiene lejos de mi ser. No soy yo quien habla. Soy yo quien espera. Es mi corazón el que aguarda. 

Y así camino hacia el inicio de una década. Hacia el feliz inicio. Hacia donde el amor continúa su travesía. Es otro impulso. Otro. 

Entonces te veo, te siento, llegas. Traes tantas cosas bonitas contigo que mis lágrimas empiezan a tomar un discreto protagonismo. Y mi corazón se llena de nuevo. Rebosa. Todo no cabe. Aún es pequeño para tanto amor. Eres tú quien lo hace grande cada día. 

Te tomo. Y tomo todo lo que traes. Y entiendo, acaso lo hubiese olvidado, que si me miras, me convierto en invencible; que si acaricias mi mano, ya nadie podrá conmigo; que si me besas, sueño.

Ya suena la música, esposa mía. Allá vamos. Tú, yo. Nosotros. 

Feliz aniversario, morena. 

Te quiero tanto... 

17 de marzo de 2007 - 17 de marzo de 2017

Pd. Me gustas más que comprarme un coche nuevo.

"A ti me lleva el aire
más que a nada a ti me lleva
a ti me lleva el aire
más que a nada a tu presencia
cuando tú me faltas la felicidad no llega
"enamorao" de ti, ¡vente!"
Viernes 17 de marzo de 2017