Ir al contenido principal

La impotencia de quien solo espera

La tristeza conoce de profundidades igual que la ilusión nace y muere en cualquier esquina. Una ventana abierta, una persiana levantada, un visillo que deja pasar indemne los malos presagios de una vida que se marcha antes de ser vivida. Así nació y murió la sonrisa de quien aún no entendía de lo grosero de este mundo, de lo inoportuno de un lunes de noviembre, de los besos escondidos en un banco del parque en una noche de junio.

Otra lección de fuerza, de paz interior, de amor. Otra vez la vida proponiendo esta montaña rusa de sentimientos. Otra vez montándonos juntos. Otra vez mi inexplicable necesidad de poner palabras al amor, a la gratitud; mi inexplicable necesidad de pesar nuestras lágrimas, de gritar con los dedos, de liberarme. 

Es el día, es la noche. La virtud hecha separación y caricia. Es creer que el amor puede con todo, porque todo nace del amor y  con él muere

Quizás vuelva todo esposa mía. Quizás no lo haga nunca. Tal vez, abracemos nuevas sonrisas que aún flotan en nuestra alma. Tal vez no. Ya sabes que la vida es imprevisible, azarosa, incuestionable, insensata por momentos... pero es vida, vida nuestra, vida vivida, vida que viviremos... sentimientos que caminan. 

Vuelve a darme la mano. Te sigo queriendo tanto...



"Duérmete pensando,
que yo pienso en ti,
despierta soñando
que vives pa'mí
solo pa'mí"
Rafael del Estad
Jueves 16 de mayo de 2013

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
To save on your own frοm ѕuсh scenario, sрeedіlу sign
intо а well beіng insuranсe policу strategy.
bаsed) аnd at the ѕame ԁeԁuctible per persоn and per family both on the іn and
out of netωοrk bаsis. Εven if that means having
multiple agents to protect their buѕiness.

Feel fгee to ѕurf to my sіte - health insurance in uk

Entradas populares de este blog

7 diez de septiembres.

Hoy echo de menos lo que nunca tuve. Me afano por recordar cosas que en mi vida no pasaron, sonrío a la sombra del árbol que nunca creció.
Hoy hace ya 7 años que murió mi Samuel (¡cómo pasa el tiempo!). Y ando en ese momento de disfrutar de la vida que labramos aquellos días de difícil digestión.
Y me doy cuenta que el 10 de septiembre, más que un día triste, es un día en el que enorgullecerme, enorgullecernos, de tantas cositas conseguidas. Es un día para ser agradecidos, para no cansarnos de dar las gracias a todos aquellos que tanto bien nos hicisteis en aquellos días, semanas, meses... de naufragio. Un día para pararte en seco, volver a secarte las lágrimas por enésima vez, y admirar el paisaje en movimiento de una vida trazada a fuego, a pasito lento, con mucho trabajito en cada metro avanzado, en cada piedra colocada en forma de sonrisa ofrecida.


Un 10 de septiembre más en el que convertir la tristeza en ganas de vivir feliz, porque nunca habrá mejor manera de honrarte a ti, hijo m…

Juan Reyes Luna

En ti todo es inicio: el amor, la alegría, la ilusión, la inocencia.Así, sin saberlo, llegas para seguir llenándonos de esa bonita felicidad que, no por buscada, completa la hermosura del suspiro que de cada mirada de tu madre nace. Duerme tranquilo, pequeño; ríe tranquilo, pequeño; vive tranquilo, pequeño, que eso que sientes es el amor verdadero de tu familia; los mejores asideros posibles para vivir la vida, para sentir tu vida.¡Bienvenido, chiquinino! Y ya van 12...



De nuevo, el Doctor Reza Hosseinpour

Empezó pidiéndonos permiso para tutearnos. El Dr. Reza Hosseinpour, una eminencia mundial en cirujía cardiovascular infantil, un mago que regatea a la muerte ajena, nos pedía permiso para tutearnos. Tenía el ordenador apagado, nada sobre la mesa y a las cinco y media, hora de la cita, salió del despacho para ver si estábamos. Pequeños detalles. Yo los miro mucho, porque los valoro mucho. El Doctor, permítanme que lo escriba siempre en mayúsculas, nos estaba esperando dispuesto a regalarnos su tiempo.

Fue una bonita y útil conversación. Acudimos a su despacho con la simple intención de agradecerle todo lo que hizo por nuestro hijo y todo lo que hizo por nosotros.

Es evidente que a veces no hay culpables. A veces hay muertes inevitables. Al menos en el aspecto concreto. En la hipótesis de lo abstracto seguramente esto no quede tan claro y los límites se tracen algo más difuminados.

Estuvimos una hora y cuarto en su despacho. Fuimos para presentarle a nuestra familia. A nuestros tres pequ…