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Reza Hosseinpour

Vino a buscarnos a la sala de espera. Nos sentó en su despacho. Tenía claro que Samuel moriría por la tarde. Tenía que comunicárselo a sus padres. Y lo hizo. 

Nosotros ya lo sabíamos. Cuando tu hijo se muere, en el fondo, tú lo sabes, no necesitas un médico que te lo diga. Quizás lo sepas y prefieras equivocarte, engañarte o confundirte. Pero en el fondo ya lo sabes. La muerte se ve. 

Charlamos un rato. Y nos ayudó. El cirujano que no pudo corregir la malformación en el corazón de nuestro hijo si dio con la tecla para evitar contaminaciones en el corazón de sus padres. 

Supo darnos la peor noticia de nuestra vida. Lo hizo con la dureza y solemnidad que requería el momento, pero empatizando. Sin dulzuras que sobraran. Sin eufemismos potencialmente malinterpretables. Sin generar más dolor del necesario. Lo hizo en su justa medida; todo en su justa medida.

No sé cuánto tiempo estuvimos. Quizás media hora. Quizás una hora completa. No lo sé. Pero nos dio el punto de partida para arrancar. Supo calmarnos. No es fácil calmar a unos padres de un hijo agonizante. No era fácil calmarnos a nosotros.

Ya nos despedíamos. Nos dijo que volviéramos a charlar con él cuando la pesadilla fuera menos pesadilla, cuando el tiempo nos ayudara a ver las cosas con menos lágrimas en los ojos. Aún no lo hemos hecho. No sé si lo haremos.

- Mucho ánimo. Tenéis una familia maravillosa, no hay más que verlo. Sois jóvenes y podréis salir de esta pesadilla. ¿Cuánto tiempo lleváis juntos? 
- Casi 14 años - contesté.
- ¿Pero cuántos años tenéis?
- Treinta y uno...

Entonce él sonrió. Mi mujer sonrió. Yo sonreí. Sonreímos todos. 

Los tres confiábamos en el amor. Los tres teníamos claro que el amor es la única fuerza que puede con la tristeza, que el amor es el punto de partida de todo.

Gracias por todo, doctor.
Lunes 9 de abril de 2012
 

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Gran medico. Mejor persona.
Gracias a vosotros también por compartir posiblemente, el momento más duro de vuestra vida.
Reza lo hace todo igual, y eso es lo difícil. Mi experiencia es la contraria, de felicidad, pero leyendo esto que habéis escrito, sé que hubiese sido así.
hay que darle gracias a Dios por personas así.
Antonio González ha dicho que…
A parte de ser un cirujano como la copa de un pino es una de las mejores personas que conozco. A pesar de que es muy difícil superar su enorme inteligencia y destreza, su humanidad es aun mayor. Y lo digo con conocimiento de causa, no solo por contar con el como uno de mis mejores amigos, sino por la enorme suerte de poder trabajar codo con codo con él cada día.
Rocio ha dicho que…
Asta el ultimo de mis dias estare en deuda con el equipo medio del Doctor Antonio Gonzalez Calle y el Doctor Amir Reza Hosseinpour.
Gracias a dios x ponerlos en el camino de mi hijo Hugo para darles de nuevo la vida
No se si os acordareis del o no
Hugo fue operado de TGA hace 5 años y auque nos disteis pocas esperanzas ya que era un bebe de muy poco peso 2,700kg Hugo fue operado tras una dificil operacion, todo salio perfecto con un pos operatorio lento ya que Hugo salio de quirofano sin el torax cerrado hasta pasadas unas semana que el doctor Antonio gonzalez le cerro su pecho y fue hay cuando estas palabras se me grabaron " ya podemos celebrar que hugo a salido del peligro "
Gracias a ellos y a l@s enfremer@s de uci mi hijo esta conmigo.
Asta el ultimo dia de mi vida les estare eternamente agradecida
Manuel Merino ha dicho que…
A mi me salvo la vida. Un Ángel!!!
Anónimo ha dicho que…
Sin comentarios... A nosotros nos disteis la vida... Nunk os lo podre agradecer lo suficiente... Gracias gracias y gracias

Pdt.. Unas palabras d unos padres seguro enormes... M abeis dejado mudo
Anónimo ha dicho que…
Buenas Lolo, lo primero es decirte que me parece increible lo que has escrito sobre el Doctor Reza.
Dentro de un par de semanas mi hijo cumple un año. El 1 de Marzo. Este comentario es para pedirle perdón.
Ambos hemos conocido esa sensación al enterarse de que tu hijo ha nacido con un problema. Es dificil de digerir. Demasiado duro. En nuestro caso, mi hijo Luis Marín salió adelante de esa. No sé si en el futuro tendremos algún problema pero le agradezco cada día que está con nosotros.
El problema es que nunca se lo dije. Los primeros días no eramos personas. Tras las dos semanas de permiso por paternidad vivía entre el hospital y la oficina mientras mi hijo terminaba de recuperarse de las intervenciones. No tuve tiempo de darme cuenta que todo el problema se iba solucionando y a mi mujer y a mi nos costó varios meses recuperarnos del susto. Ha sido una experiencia que te cambia la vida. No sabemos lo que tenemos hasta que algo así está cerca.
He pensado varias veces en mandarle un regalo o siquiera un detalle de agradecimiento o una carta. Aunque sea injusto personificar en él todo el trabajo de enfermeras, doctores y demás personal ha sido junto con los doctores Felix Coserria, Pepa Aguayo y Begoña Manso las personas que tengo en la cabeza cuando recuerdo esa pesadilla. Recuerdo que las primeras veces que lo busqué en google encontré su dirección de linkedin y pensé escribirle pero ese "lo haré cuando tenga un rato tranquilo" me ha llevado a no encontrarle ahora y por lo que he escuchado en el hospital esta en los Estados Unidos.
No soy una persona sentimental. Es más, me estoy abriendo bastante con esta carta pero bueno, de hoy no pasa que le agradezca a este señor todo lo que me ha dado. Me gustaría mandarle un mail de agradecimiento aunque sea, es insuficiente pero pienso mucho en lo poco afortunado que he estado al dejar pasar tanto tiempo. Os estaría muy agradecidos si me pudierais mandar su correo y entiendo que le pregunteis antes de hacerlo. Espero vuestra contestación en borjamaringil@gmail.com Gracias
Anónimo ha dicho que…
Pues yono creo que sea tan buen medico porque mi sobrina ya no esta con nosotro 7 hora de operazion y el diciendo que todo abia salio bien y en hora mi sobrina fallecio y yo creo k el sabia k ella esta mal y no tubo el valor de decirlo termino la operacion y con las misma se fue y asta despue de una semana no nosdio ninguna explicacion y porque fuimo nosotro en busca de el y yose que algo mal paso si volbiera atra nodejaria k operara a mi niña .

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De nuevo, el Doctor Reza Hosseinpour

Empezó pidiéndonos permiso para tutearnos. El Dr. Reza Hosseinpour, una eminencia mundial en cirujía cardiovascular infantil, un mago que regatea a la muerte ajena, nos pedía permiso para tutearnos. Tenía el ordenador apagado, nada sobre la mesa y a las cinco y media, hora de la cita, salió del despacho para ver si estábamos. Pequeños detalles. Yo los miro mucho, porque los valoro mucho. El Doctor, permítanme que lo escriba siempre en mayúsculas, nos estaba esperando dispuesto a regalarnos su tiempo.

Fue una bonita y útil conversación. Acudimos a su despacho con la simple intención de agradecerle todo lo que hizo por nuestro hijo y todo lo que hizo por nosotros.

Es evidente que a veces no hay culpables. A veces hay muertes inevitables. Al menos en el aspecto concreto. En la hipótesis de lo abstracto seguramente esto no quede tan claro y los límites se tracen algo más difuminados.

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