28 de julio de 2014

"Empezar de nuevo..."

Es inevitable todo cada vez que la vida nos llama a gritos. Avanza el amor tan despacito, tan agarrado de la mano, tan recreándose en los aromas que perfilan cada uno de los decorados milimétricamente colocados, que la fe expulsa los miedos cobardes acaparadores de protagonismo ignominioso. Y te haces grande notando la vida en el vientre, un escudo que protege a la vez que emulsiona vida, y felicidad, y futuro, y deseo, y proyectos. Y vuelves, también, a tu rinconcito nostálgico donde nada puede hacerte daño y que solo tú puedes, por qué no, compartir.





"Empezar de nuevo,
 sin destino y sin tener, 
un camino cierto
que me enseñe a no perder la fe.
 Escapar de este dolor
sin pensar en lo que fue
¿¡Cuánto aguanta un corazón
sin el latido de creer!?"
Canción: Arenas de Soledad
(BSO. Habana Blues)
Domingo 27 de julio de 2.014

12 de julio de 2014

Alfonso Viejo Serrano

El amor que nada pide y de detalles se vale. La valentía que otorga sin callar a quien de la mano la desafía. La fuerza que transmina fugaces arrebatos de pasión y ternura. El infinito...

¿Cómo diferenciar a veces el miedo del amor? ¿Cómo saber si es orgullo o esperanza lo que el corazón clama?

Alfonso Viejo Serrano. Un valiente.

¡¡Enhorabuena amigos!! Os queremos mucho. 

Vuestra felicidad es la nuestra.
Jueves 10 de julio de 2014

7 de julio de 2014

Julio

Julio es mar oscura que huele a vida. Es castillo de arena desbordado por vientos errantes que no precisan permiso para imponerse. Es noche de paseo marítimo inundado por olas de vaivén amenazante. Es julio olor a desayuno con pan de ayer, aderezado con gorjeos de ladronas gaviotas al acecho.

¿Quién te entiende Julio? ¿Cómo recordarlo con tristeza si julio siempre olerá a vida? ¿Cómo sentirlo con alegría si julio nunca volverá a predecir agosto? ¿¡Quién!? ¿¡Quién logrará entenderte!?

Retienes manos y caricias escondidas en lugares remotos; retienes primeros besos, abrazos, amor esmerado que por vigorosos ojos brota a caudales de naturaleza impía. Retienes miradas inmaculadas con permiso para posarse en cada triza cándida de olor a vida naciente.¿Cómo no quererte Julio?

Pero desprendes mucho. Desprendes desasosiego y cobardía en lágrimas manadas de forma prematura. Desprendes latigazos de pavor calmados en mil abrazos protectores. Desprendes sollozos ahogados entre caretas que rezuman apariencia. ¿Como no temerte, entonces, Julio?

Es julio amor y recelo. Es julio soledad y compañía. Una isla rodeada de embaucadoras imágenes sostenidas por la fuerza de un sonrisa que ilumina una ciudad entera para siempre.

Es julio un continuo ir y venir de emociones. Agitación. Turbación. Vida. 



Julio: Donde mis recuerdos se posan
Lunes 07 de julio de 2014 


25 de junio de 2014

4 años contigo

No hay velas. Ni tartas que hilvanen remiendos cariacontecidos. No hay palmas. Ni piñatas que guarden sonidos de risas infantiles tras débiles cuerdas pasajeras.

Todos los días te siento, es cierto. Todos los días, todos los ratitos, te noto, bien lo sabes. Y te llevo conmigo en ese rincón del alma del que solo tú tienes llaves, que solo existe para ti. Y me guías y me devuelves la vida.  

Pero hoy es 25 de junio, hijo mío. Y hoy no habrá fiesta de cumpleaños. Por eso, te vivo diferente.


4 años contigo
Miércoles 25 de junio de 2014

21 de mayo de 2014

Adiós fútbol. Y gracias.

Así me voy. Con mi mano en el pecho. Con mi sonrisa en la cara. Con mis ojos inundados de recuerdos, con mis entrañas gritando ¡gracias!... y con mi corazón lleno de penita, llenito de pena.

Agradecido a los tres equipos de mi vida: 12 temporadas en la AD Los Mares, 13 temporadas capitaneando el CD Pino Montano y mis 3 últimos años en el Atlético Algabeño. En los tres he dejado mi alma. De los tres me llevo el incondicional amor, el respeto por lo humilde, por el trabajo, por la constancia, por el afán de superación.

Hacerse hombre con una pelota entre los pies, llorar una amarga derrota en el hombro de un compañero, saborear un ascenso entre amigos, encontrar un abrazo sin buscarlo, un elogio, una enseñanza en cualquier esquina desposeída, desesperanzada. Barro en los ojos; pelotazos en la espalda con ese mítico Mikasa en una fría y desangelada mañana en Bellavista; doce locos defendiendo un sentimiento, unos colores, un escudo un Domingo de Ramos a las 5 de la tarde en Herrera; miedo en desagradables encerronas premeditadas por insensatos; roturas de ligamentos; de fibras; de dientes. No cambio nada. Todo me ha hecho como soy. 

Entrenadores que me han educado, que han sumado en mi vida, cada uno a su forma. Que me enseñaron a sentir, a comprometerme, a ser hombre y llorar sin taparme la cara. Antonio Lozano, Rinat Dassaev, Juan Manuel Salazar, José Antonio Reyes, Diego Tristán... gracias por cada segundo de confianza, por cada charla personal, por cada pregunta, por cada ratito dedicado. 

Me llevo compañeros, alguno de ellos rivales, con los que compartir recuerdos. Guardo amigos de verdad: esa gente que no es necesario ver todos los días para saber que tienen un hueco en mi vida, que tengo un hueco en la suya.... Y gano un compadre. ¡Qué más se puede pedir!

Hay que saber decir hasta aquí cuando el sabor de boca sigue siendo agradable, para que quede un bonito y bello recuerdo de todo. Salir en un momento dulce, cuando quizás aún queden cosas por aportar, cuando aún hay puertas abiertas... tan aconsejable como difícil, tan gratificante en el futuro como ingrato en el presente.

Elegir el final sin que el final te elija a ti. De eso se trata. 

¡Gracias fútbol!

Y ahí estáis vosotros
Tú, esposa mía.
bañándolo todo con tu amor y respeto.
Llevándome de la mano.

Y mis padres,
sacrificando tanto por mí.
¡Os quiero mucho!
Y mis hermanos, 

en especial tú, AJ, 
por demostrarme tanto amor.

¡Os quiero tanto!
Miércoles 21 de mayo de 2014

18 de abril de 2014

¿Quién gritará tu nombre?

Y si no te recuerdo yo ¿quien lo hace hijo mío? Y si no nacen estas letras que hablan más de ti que de mí, ¿quién te revive?

Son mis dedos los que necesitan saber de ti, saber que alguien te resucitará mientras trabaja, mientras desayuna, mientras siestea en un sofá sin saber siquiera el poder que sus ojos emanan, el sentido de su lectura, la incomensurable fuerza que derrochan cada una de estas palabras que vuelan, a veces por su alma, a veces por su mente, a veces sin rumbo. 

Por esto siento la necesidad de recordarte, para obligarte a revivir.

Porque si no te escribo yo, ¿quién te recuerda, hijo mío? ¿Quién vive tu presencia aunque sea un ratito cada día? ¿Quién te llama? ¿Quién grita tu nombre con el pecho ensangrentado, con ojos derramando sal, con hiel, con miel también, en las entrañas, con amor incuestionable, imparable, en su garganta? ¿Quién robará segundos para regalártelos? ¿Quién morirá de amor por ti antes de que el amor por ti muera?

Y sobre todo hijo mío, ¿quién pasará página sabiendo que tú estás en todas y cada una de las letras del libro de su vida?

Un día, Samuel, lo comprendí TODO.
"Mi vientre cosido
Mi vientre cosido a tu vientre,
tu luz a mí traída,
tu pelo enredando el aire
como viento que arrastra hojas
o jóvenes con el corazón en llamas,
que es el vivir.
“Esquivar el suelo y remontar
una y otra vez el aire”, me dices.
Cómo nombrarte, amor, y no desangrarme.
Cómo nombrarte, como decir tu nombre,
que es mi vivir, amor,
y no desangrarme,
y no dragar el corazón hasta hacerlo entrega,
que es el amar.
Dime cómo, amor,
cómo traer a mí el espacio de tu nombre,
no desangrarme
e ignorar que la intemperie en las costillas,
que la soledad en el fin de la garganta
contigo esquivaron mis ojos"
Los Desperfectos. (Martín Lucía, 2009).
Viernes Santo 18 de abril de 2014

2 de abril de 2014

Camino

Camino sobresaltado hacia mi destino, sin saber siquiera dónde posarán mis pasos.

De repente, el horizonte rompe. - Aquí estoy - me dice, enclaustrando mi alma entre barrotes. ¡Aquí estoy! - me grita como si nadie pudiera oírlo, como si nadie pudiera escucharlo.

Y entonces lloro como nunca la añoranza de siempre. Y la vida me salpica. Y la vida me saluda pasando por mi lado. Yo soy la farola. Ella, el perro. Pasa día. Pasa noche - piensa mi corazón, siente mi cerebro.

Diecisiete semanas y un día. Un momento mágico. Un anochecer diferente. Somos nosotros en tu vientre. Tu vientre en nosotros. 

Ahora que empieza abril
Miércoles 2 de abril de 2014