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28 de junio de 2011

Entre compadres

Muere junio y con él muchos de nuestros miedos. Era un mes para encararlo con valentía, y desconcierto. Mes de recuerdos ingrávidos, de pechos que suplicaban aire cuando querían vomitar llantos.

Muere junio. Mes con tartas de velas apagadas, con rayos de sol que no calientan cuerpos inocentes. Son más los rayos que llegan al suelo.

Se marcha junio. Mes para sentar a la valentía en primera fila. Ya no puede asustarnos nada. Nuestras almas han vivido más vidas que algunas otras con más primaveras descontadas.

Ya se escapa junio y nosotros seguimos mirando la vida de frente. Los pozos ya tienen escaleras para salir, las luces vuelven a iluminar túneles antes decorados con siniestras sombras.

Junio se despide con una lección importante para nuestras vidas. Somos dos parejas medio felices... y dos medias felicidades forman una felicidad completa.

¿A que sí? ¡¡Vamos comadre vamos!!

Y ahora llega julio...
Martes 28 de Junio de 2011

7 de diciembre de 2009

Treinta y seis escalones


Treinta y seis escalones de lucha desaforada entre alegría y tristeza , de compañía en la más mísera de las soledades, de miedos insospechados, de recuerdos grabados a fuego.
Treinta y seis escalones que nos han visto querer, llorar, reír, luchar, callar, abrazar, mirar, compartir, preguntar, y esperar y esperar y esperar. Treinta y seis escalones que han sido capaces de oír el silencio de varias almas que protestaban incrédulas al unísono, que han sido testigos de la simplicidad de la amistad, de la generosidad más sincera, del comportamiento más autómata.

Treinta y seis escalones que han presenciado, segundo a segundo, a unos padres sencillamente invencibles, inmejorable espejo en el que mirarnos algunos novatos.

Treinta y seis escalones que a algunos nos han ayudado a comprender que la vida es  incomprensible y a amaros aún más de lo que estas palabras o cualquieras otras pudieran llegar a expresar.

Treinta y seis escalones de unión que ya no podrán ser nunca desandados.

A José y Margari.
Que siempre nos marcan el camino
Lunes 07 de diciembre de 2009

18 de octubre de 2009

De donde sopla el viento

He aquí una sevillana escrita y cantada por y para mi ahijado Pablo y, por ende, para mis compadres, Margari y Jose, que siempre supieron valorar intenciones por encima de resultados.



Como siempre:
Letra y Música: Martin Lucía.
Al cante: Lolo L. Reche.
A la guitarra y arreglos: René Reche.





"Que lo acaricie el eco
que lo lleve en sus brazos
y lo ignore el silencio,
que sus pasos llegaron,
de donde sopla el viento"
Martín Lucía.
Domingo 18 de octubre de 2009