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17 de octubre de 2018

Aquello, era esto.

Aquel 17 de octubre parecía rubricar el camino elegido. La búsqueda de la compleción de algo que en sí mismo ya era completo. Por decirlo de alguna manera, ya eramos felices. Pero cuando llegas a una meta como esta, necesitas que deje de ser meta para ser camino. Y eso era lo que queríamos: la felicidad como paisaje en nuestra verea. Ser felices haciendo: aquel 17 de octubre del 2009, como no, fue un día muy feliz.

Lo que vino después tiene que ver más con la necesidad, quizás, que con cualquier otra cosa. Entiéndannos, echábamos de menos la vida conseguida y arrebatada. Habíamos amado en plenitud; habíamos aprendido a amar en plenitud. Cualquier otro amor ya jugaba en desventaja. Parecía poca cosa, amor limosnero, miseria. Amar a un hijo es amor verdadero. 

Cierto es que aquella valentía invertida salió cara; tan cierto como que pudo, también, salir cruz. Cierto es, por supuesto, que si hubiéramos conocido el decorado de nuestra vida de 2018 de antemano, no hubiese sido valentía, sino egoísmo, sino el camino ya caminado, sino nada por descubrir.




Tan verdadero todo, tan cierto todo, como que los sentimientos genuinos nunca se reflejarán en un espejo; y, menos aun, en un espejo de madera.

9 años.
Miércoles 17 de octubre de 2018

16 de noviembre de 2011

Duérmete, mi niña, duerme en mi pechera.

Duermes disimuladamente bajo la incrédula mirada de unos padres con demasiado amor acumulado en sus corazones.

Tu mirada llena nuestros ojos de vida. 

Tu sonrisa, cada vez menos fortuita, devuelve el aire robado a nuestros pechos.

Tus dedos regalan caricias de vida feliz.

Tu cuerpo, entre nuestros brazos, retiene sensaciones de antaño.

Tu voz pone banda sonora a nuestros recuerdos.


Duérmete mi niña, en mi pechera.

"Ea la ea...
que mi niña se duerme
ea la ea...
con esos ojitos verdes
de sementera,
en la almohada caliente
de mi pechera"
"Manuela"
 Miguel Moyares para Las Carlotas.
Martes 15 de noviembre de 2.011.

28 de junio de 2011

Entre compadres

Muere junio y con él muchos de nuestros miedos. Era un mes para encararlo con valentía, y desconcierto. Mes de recuerdos ingrávidos, de pechos que suplicaban aire cuando querían vomitar llantos.

Muere junio. Mes con tartas de velas apagadas, con rayos de sol que no calientan cuerpos inocentes. Son más los rayos que llegan al suelo.

Se marcha junio. Mes para sentar a la valentía en primera fila. Ya no puede asustarnos nada. Nuestras almas han vivido más vidas que algunas otras con más primaveras descontadas.

Ya se escapa junio y nosotros seguimos mirando la vida de frente. Los pozos ya tienen escaleras para salir, las luces vuelven a iluminar túneles antes decorados con siniestras sombras.

Junio se despide con una lección importante para nuestras vidas. Somos dos parejas medio felices... y dos medias felicidades forman una felicidad completa.

¿A que sí? ¡¡Vamos comadre vamos!!

Y ahora llega julio...
Martes 28 de Junio de 2011

5 de mayo de 2011

A los que no tengo el gusto...

Hace tiempo vengo recibiendo, de vez en cuando, mensajes privados de personas que siguen este blog personal y sienten la necesidad de ponerse en contacto conmigo. Son desconocidos para mí, aunque yo no para ellos; en eso están todos de acuerdo. No escatiman elogios en esos mensajes, en los que, por qué no decirlo, se atisba incluso hasta admiración en algunas palabras que me (nos) dedican. Sienten la necesidad de mostrarme su apoyo, su cariño, para que nos sintamos acompañados. Y a mi, todo esto, me abruma. 

Este blog nació allá por verano de 2006, como puro entretenimiento. Siempre me ha gustado escribir. Antes lo hacía en papeles sucios, en libretas viejas, en hojas que al final desaparecían. Seguro, desde el nacimiento de las redes sociales, el blog ganó "seguidores"... bueno, mejor dicho, personas que leían con más o menos fidelidad los escritos que este corazón en reformas ha ido depositando. Me siento agusto escribiendo y lo necesito para mí. Es puro egoísmo. Escribo para no enfermar (senti)mentalmente. Es mi vía de escape, es mi necesidad de ordenarme, de dar salida a muchas opiniones, sentimientos, reflexiones, preocupaciones, ilusiones, etc. 

Pero lo que más me ha llamado la atención, incluso me ha sorprendido, es que a algunas de estas personas estas reflexiones les está sirviendo para afrontar sus problemas personales, incluso citándome frases literales de mis escritos como lema para reconducir su vida en momentos de agobio. Esto traspasa cualquier frontera de lo que en el día más optimista de mi vida pudiera presagiar para este modesto blog. 

Y además, me hace un poquito más feliz... Siempre gusta recibir ese tipo de mensajes, porque a todos nos gusta sentirnos queridos.

Como dice mi señora: "marío, estás levantando muchas expectativas, ahora no vas a poder dejarlo, que tienes a mucha gente enganchaíta"... 

Y a mí, todo esto, me abruma.

Gracias a todos los "desconocidos".
Sentimos vuestro cariño.
Jueves (de feria) 05 de mayo de 2011