14 de agosto de 2026

Paola 15

Hace tiempo soñaba con un 14 de agosto indefinido. Eran días de eclipse total, de canciones despojadas de su voz, de sonrisas fabricadas cada ocho horas, de semillas plantadas en tierras de cenizas, de soledad en multitud.

Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce y te (re)confieso, por enésima vez, que aquel sueño que tuve fue superado con creces por esta bendita realidad a tu lado, que vivo saboreando aquellos frutos que germinaron entre cenizas regadas con la frescura de tu sonrisa, que ese hoyito me sigue volviendo loco, que canto por y para ti.



Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce... pero a tu lado.  

Feliz cumpleaños, rubia mía.

Urquijo la escribió para su niña. Yo la canto siempre para ti, la escucho siempre por ti.  

P.S. Te quiero tanto que dejaría que te hicieras una fotopadre conmigo...    

<<He muerto y he resucitado
con mis cenizas un árbol he plantado
su fruto ha dado
y desde hoy algo ha empezado>>.
Enrique Urquijo - Pero a tu lado (1995)
Viernes 14 de agosto de 2026



2 de agosto de 2026

Martín 12

Llega otro 1 de agosto sigiloso, por la espalda, traicionando mi esperanza de que la vida se detenga donde yo egoístamente quiero. La belleza de lo estático, la permanencia de lo conveniente, de mi querencia. Pero después, impulsivamente, como llegaste a este mundo, y regalando amor, como caminas por él, coloreas mi vida, recargándola de amor a raudales para otros cuantos veranos compartidos. Y es tu mirada noble la que vuelve a recordarme que la vida solo tiene sentido si es tu sonrisa inmaculada la que adorna cada foto en la que el tiempo se detiene para, caballerosamente, mostrarnos la felicidad de los momentos compartidos.

Felicidades, vida mía. 

Te quiero mucho, mi tunante. 

Y no dejes nunca de abrazarme.

Sábado 1 de agosto de 2026
"Dolores, dame colores
para pintar las cosas
aunque ninguno iguale
el de tus ojos y el de tu carne".
(Mártires del  Compás. 2004. 
Colores [Canción].
Simpapeles.es Compapeles.son [Álbum]

25 de junio de 2026

16 años desde el día 1.

Hoy, 25 de junio, me regala de nuevo la vida, como siempre hace, la oportunidad de estremecerme mientras abrazo al aire; de ir donde uno fue feliz entre tanta torpeza y volver donde, de nuevas maneras, también uno es feliz entre tanto alboroto; de preguntar(me), frente al espejo de la leve sonrisa, quién sigue aún gritando tu nombre, quién se descubre aún salpimentando una vida imaginaria. 

Hoy, 25 de junio, destapo el cofre de lo ya conquistado y represencio el estallido salvaje del amor que jugueteaba en cada beso robado. <<Yo quiero robarte un beso y en mi corazón guardarlo...>>. (Pascual González, 1984).

Y es que, hijo mío, fueron aquellos banquetes de amor los que hoy calman mi hambre y mi sed, los que me recuerdan que a la vida se le habla de tú incluso un 25 de junio. Sobre todo, un 25 de junio.

Fueron aquellos besos necesarios los que hoy me vigilan desde mi pecho. Y me recuerdan, por si osara olvidarlo algún día, que once semanas de vida compartida siguen valiendo más que dieciséis años de preguntas innecesarias, de respuestas sin preguntas de las que adueñarse.
 

El 25 de junio siempre será un día feliz, porque me lleva a ti.

Felicidades, mi Samuel, allá donde mi corazón nos refugie, donde tu recuerdo me eleve.


<<Quiero dormir en tu pecho,
 y que me alargues la vida>>.

 González, P. [Cantores de Híspalis]. (1984). 
Harina de maíz [Canción]. En Adelante. Hispavox

Jueves, 25 de junio de 2026






17 de marzo de 2026

Diecinueve años de un "tequiero".

Diecisiete de marzo de 2007.



El amor dentro. Acumulado. Haciéndose fuerte. Tomando posición. Y, sin embargo, aún en partida. 

Mis ojos en ti. Tu sonrisa nerviosa. 

El alambre bajo mis pies descalzos. Tu pecho bendecido. 

La vida reposó en un momento. Tiempo y lugar. 

Nuestro instante. Blanco, limpio, vivo, verdadero, capaz. 


Diecisiete de marzo de 2026.



El amor dentro. Acumulado. Haciéndose fuerte. Tomando posición. Y, sin embargo, aún en partida.

Tu susurro. Mi rendición.

Me gusta tanto quererte... 



"Libérame de lo negro, lo sucio,

lo muerto, lo falso y lo necio".

Alba Molina, Sevillanas de la vida (1999)

BSO Sobreviviré (1999)




6 de febrero de 2026

Leo, 9.

Es la vida el tiempo que pasamos caminando de la mano, protegiéndome tú, envalentonándome yo, sin dejar que el miedo ordene y mande. Espacio y tiempo. Somos uno.

Es la vida, hijo mío, acompañarte en cada curva del camino, verte descubrir el paisaje que se abre tras cada esquina que superamos, la posibilidad de darte la mano en cada salto.

Es la vida, hijo mío, a tu lado, un bonito camino que, tarareando a Serrat, con permiso de Machado, haremos al amar.  


Disfruta tus 9 maravillosos años. Conmigo, tu padre para siempre. 

¡Felicidades, granuja!

"Golpe a golpe, 

verso a verso".

Caminante no hay camino.

Campos de Castilla (1912).

 Antonio Machado.

Viernes 6 de febrero de 2026



 

18 de enero de 2026

Caben treinta "18deenero" en 29 años

Ahí, en ese anhelo que escapa y vuela libre, ingobernable, al bohemio albedrío de lo no encorsetado. 

En esa derrota constante de la búsqueda de lo desconocido, en ese intento arrogante de atrapar el aire con las manos.

Si te supiera decir, lo bello que es el amor...

En esa pueril esperanza de tocar con los dedos el murmullo que mi pecho dicta, en esa sonrisa de contrabando que envuelve el tesoro conquistado...

Ahí, morena mía, en ese brillo de tus ojos que los míos recogen atrincherados, en la caricia que mis manos regala sin ser realmente regalo, en el susurro que mi alma crea cuando se desnuda...

Con las letras de tu nombre tengo escritas mil palabras dentro del corazón mío...

Ahí, donde el verbo se vuelve intangible, en el espacio que existe entre mi corazón y este teclado, en mi incapacidad de saber gritarte cuánto te quiero.

Ahí, esposa mía, ahí, vivo.

Me gusta tanto quererte... 

18 de enero de 1997.
18 de enero de 2026.

Sí caben, sí. Sí caben treinta 18deenero... en 29 años.

Con permiso de 
don Rafael del Estad
Domingo, 18 de enero de 2026


29 de octubre de 2025

El tiempo en partida. Los niños que fuimos.

Los años 80 dejaban paso, por aquellos entonces, a la nueva década incipiente de los 90, mientras crecíamos los niños del barrio. Y lo hacíamos juntos y revueltos. La pelota rodaba y los niños reíamos. Albero en nuestras piernas llenas de postillas, risas y sonrisas en nuestros rostros imberbes, luz inocente en nuestra mirada insaciante, lazos irrompibles que ataban nuestros pechos puros. La pelota rodaba y los niños reíamos. El siglo XX era más auténtico. 

Ha pasado ya un cuarto del siglo XXI y el tiempo no contamina estos recuerdos de la niñez; al contrario, los hace reverdecer y los coloca en los puestos de honor. Quizá, todo aquello no fue pasado, sino que sigue siendo presente. Quizá, todo aquello pertenece a mi vida de hoy, porque sobre ello crecí y aún sobre ello me mantengo de pie, estable, con la mirada limpia. Porque todo aquello lo recuerdo con el corazón en la mano, porque aquello que vivimos (el fútbol es lugar, tiempo y sentimiento compartido, solo entiende de la primera persona del plural) nos hizo los hombres que hoy somos. Porque todo aquello que disfrutamos en plenitud despreocupadamente se refugia en cada abrazo que hoy nos damos, ahora que la vida nos ofrece la oportunidad de reconocer que la felicidad plena estaba muy cerca de aquellos días de albero, pelotas y postillas. 

La pelota rodó. Y los niños crecimos hasta los hombres que hoy somos. Y es hoy, ahora, cuando logramos entender que todas y cada una de nuestras vivencias comunes, que todas cada unas de las derrotas compartidas, de las victorias celebradas, tejieron un alma naranja común, una piel compartida bajo quizás un mismo corazón latente. Es hoy, ahora, cuando sabemos que todo aquello fue verdad. 

Y este refugio temporal de lo que fuimos te ofrece también la oportunidad de entender que esto era así de sencillo porque otros se complicaron la vida, en un ejercicio de puro amor, de puro altruismo hacia los niños del barrio. Hoy soy un hombre feliz, en gran parte, porque buenas personas lucharon por ello. El Mali, Pepe Serrano, Miguel, Agustín, Ventura, Cantos, Martín, Alpériz, El Chati, Tere... (gloria eterna y bendita para ellos). Sabed, vosotros, sus hijos, que vuestros padres anidan en cada uno de los abrazos que hoy nos damos. Mil gracias, allá donde estéis. Luli, Diego, Christian, Paco el policía, Vélez, Pedro, Antonio Lozano, Izquierdo, Rafael... mil gracias eternas, siempre en deuda con vosotros. Solo deseo que vuestro recuerdo sea tan feliz y enriquecedor como es el mío. Merecéis, por ello, que la vida os dé mucho, tanto como disteis. Porque hicisteis algo grande: hicisteis felices a una generación, hicisteis felices a un barrio. 

Que siga rodando la bola, atando corazones entre desmarques, paredes... y cachitas.

¡Los Mares tracatrá!

Fdo: Lolo Reche, un hombre asentado sobre un recuerdo feliz. 

PS. Izquierdo Jr, Nene, vaya desde aquí mi aplauso para ti. Eres grande.

PS2. Perdón si me olvidé de alguno de nuestros mayores que tanto bien nos hizo.