10 de septiembre de 2013

Aun hoy.

Aún hoy gobiernas mis pensamientos. Las lágrimas ya fueron lloradas y aliviadas por abrazos de amor y de consuelo. Los gritos, resonaron entre paredes descoloridas para volver a llenar los pechos.

Ya todo es diferente. El recuerdo no nace distraído en la sonrisa de cualquier crío, en los ojos de un padre que empuja en un columpio, en un atardecer de pensamientos mundanos. El recuerdo vive permanente en mí.

Hoy es 10 de septiembre y mi corazón recoge los latidos del tuyo para vivir nuestra vida. Todo es más fácil desde que aprendí a querer tu recuerdo, desde que aprendí a recordar nuestra vida contigo y olvidé nuestra vida sin ti.

Te debo ser mejor que antes. Te debo una vida entera. Puedes empezar a cobrártela cuando desees. Mis ojos hace tiempo que están preparados.

La muerte me arrebató tu caricia y mi consuelo. La vida me regaló tu recuerdo. 

Aún hoy, hijo mío. Aún hoy.
Martes 10 de septiembre de 2013

14 de agosto de 2013

Feliz cumpleaños!!

Que hay amores que rinden como vidas enteras... lo sé desde que soy padre.

Que eres lo mejor que podía habernos pasado a tu madre, a mí y a toda la familia lo sabemos desde aquel 14 de agosto.


¡¡Felicidades Paola!!

¡¡Que te quiero yo a ti un millón y medio!!

Y de tu sonrisa...
¿Qué puedo yo escribir de tu sonrisa?
Miércoles 14 de agosto de 2013

22 de julio de 2013

Un presente que supe imaginar

Como si nada levanto la vista del suelo. Vuelvo. Y todo renace.




Observo. Recuerdo. Sonrío. Suspiro. 

Mis ojos miran sin comparar, atrapando simples y hermosos destellos de esencia pura, de autenticidad de lo que es, de lo que está siendo. Si hay algo genuino, es esto. 

La vida me muestra el camino que sigo. Y mi pecho se llena de fuerza inconmensurable. Y mi garganta se cierra ahogando gritos de amor, connotando, denotando diría yo, que lo conseguido es por ti, para ti. 

Vuelvo a mirar presuroso. Tengo mi vida delante de mí: tengo mi aliento, cada latido de mi corazón, cada jugo de mis entrañas, cada mirada posada en tu recuerdo. Vivo por esto y por esto muero.

Mientras la vida me regale estas sencillas imágenes, seguirás ocupándome.

Supe imaginar mi presente.


Y es que a veces,
me descubro caminando
de la mano de la vida.
Lunes 22 de julio de 2013.

10 de julio de 2013

Y entonces tus padres recuerdan y ríen también.

Es mirar atrás y suspirar dejando salir, fluir quizás, emociones ancladas, presas en algún lugar, alimentadas de desilusión y desesperanza. Es cerrar los ojos y volver a sentir de nuevo, otra vez, lo llorado. Es mirar(te) y diseñar un anochecer con luz propia, es valorar ahora lo reído; y cantar de nuevo sí, cantar otra vez con los ojos cerrados. Es bailar la misma música con diferentes pasos. Es una sucesión de vida, de momentos. 

Hay sonidos que por sí solo iluminan ciudades enteras -me digo sin pensarlo. Hay sonidos que por sí solos derrotan fantasmagóricos sentimientos adueñados de lo que no le pertenecen -siento sin prevenirlo. Hay imágenes que vienen cuando tienen que venir y traen la llave de la felicidad de la mano, imágenes buscadas eternamente -me recuerdo aun sabiendo que era la primera vez que lo vivía.


No es encontrar tu carcajada,
 es no dejar de perseguirla nunca.
¿Cuánto te debemos todos, hija mía?
Miércoles 10 de Julio de 2013 

25 de junio de 2013

Demasiada vida en mí y en ti.

Llegó ese pellizco en el pecho que de nada depende y a todo se debe. Un pellizco acompañado de soledad, de suspiros que expulsan la tristeza de quien llora lágrimas secas mientras sonríe a la vida, como el mimo que espera una muestra de gratitud con el frío en los bolsillos. Vuelven esos gritos sin eco que desde las vísceras parten a ningún lugar, sin atravesar pulmones ni garganta. Hay demasiada vida en mí para recordar con tristeza el mejor día, me digo mientras mis ojos se inundan de recuerdos. 

25 de junio. Siento igual que ayer, pero no puedo evitar que hoy sea un día diferente; distinto a los demás. 

Martes 25 de junio de 2013

16 de mayo de 2013

La impotencia de quien solo espera

La tristeza conoce de profundidades igual que la ilusión nace y muere en cualquier esquina. Una ventana abierta, una persiana levantada, un visillo que deja pasar indemne los malos presagios de una vida que se marcha antes de ser vivida. Así nació y murió la sonrisa de quien aún no entendía de lo grosero de este mundo, de lo inoportuno de un lunes de noviembre, de los besos escondidos en un banco del parque en una noche de junio.

Otra lección de fuerza, de paz interior, de amor. Otra vez la vida proponiendo esta montaña rusa de sentimientos. Otra vez montándonos juntos. Otra vez mi inexplicable necesidad de poner palabras al amor, a la gratitud; mi inexplicable necesidad de pesar nuestras lágrimas, de gritar con los dedos, de liberarme. 

Es el día, es la noche. La virtud hecha separación y caricia. Es creer que el amor puede con todo, porque todo nace del amor y  con él muere. 

Quizás vuelva todo esposa mía. Quizás no lo haga nunca. Tal vez, abracemos nuevas sonrisas que aún flotan en nuestra alma. Tal vez no. Ya sabes que la vida es imprevisible, azarosa, incuestionable, insensata por momentos... pero es vida, vida nuestra, vida vivida, vida que viviremos... sentimientos que caminan. 

Vuelve a darme la mano. Te sigo queriendo tanto...



"Duérmete pensando,
que yo pienso en ti,
despierta soñando
que vives pa'mí
solo pa'mí"
Rafael del Estad
Jueves 16 de mayo de 2013

13 de abril de 2013

De cómo crece el amor.

"Lolillo, el amor nunca se divide por unos hijos, siempre se multiplica", me dijo mi hermana mayor, haciendo maravillosamente bien de hermana mayor, en aquellos tiempos en los que la tristeza y la felicidad luchaban en un corazón en proceso de reconstrucción, con remiendos emocionales en cada esquina, con burbujas de jabón que iban y venían según dictaban vientos de dirección errante.

Hoy volvemos a revivir toda aquella emoción de la primera vez, de la segunda vez.

Bienvenido seas a nuestras vidas, chiquitillo. Bienvenida seas a nuestras vidas, chiquitilla.

Tú también traerás un trocito de tu hermano en el pecho.

Y para ti,esposa mía, esta sevillana. Por tu valentía, por tu lección de vida diaria, por tus ojos transparentes, por hacerme mejor persona a tu lado, porque te quiero y por todo lo que nos queda por vivir.




Empezar a querer 
siempre es muy bonito.
Sábado 13 de abril de 2012.