2 de agosto de 2026
Martín 12
Llega otro 1 de agosto sigiloso, por la espalda, traicionando mi esperanza de que la vida se detenga donde yo egoístamente quiero. La belleza de lo estático, la permanencia de lo conveniente, de mi querencia. Pero después, impulsivamente, como llegaste a este mundo, y regalando amor, como caminas por él, coloreas mi vida, recargándola de amor a raudales para otros cuantos veranos compartidos. Y es tu mirada noble la que vuelve a recordarme que la vida solo tiene sentido si es tu sonrisa inmaculada la que adorna cada foto en la que el tiempo se detiene para, caballerosamente, mostrarnos la felicidad de los momentos compartidos.
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