25 de junio de 2012

Junio se contradice

Junio envejece entre pañales y sonrisas, entre balbuceos. Reta a su propia muerte agazapado entre canciones infantiles que siguen evocando sonrisas que nos retornan a otras épocas y lugares, a otras sensaciones de siempre, a nuestra tristeza y alegría tan simultánea como azarosa. 

Es junio un mes de contradicciones. Un mes de presente ausente, de pasado inacabado, de sonrisas tristes, de recuerdos no guardados en la memoria, de lágrimas que sin salir, llegaron. 

Hoy es 25 de junio de nuevo, otra vez 25 de junio. Bienvenido seas. Bienvenidos sean muchos 25 de junio contradictorios. Bienvenido sea siempre tu recuerdo, hijo mío. 

Lunes 25 de junio de 2012.


6 de junio de 2012

Momentos que merecen la pena.

Las olas marcaban un caprichoso vaivén entre tus pies. Era tu primera vez. Mirabas curiosa, expectante, con la tranquilidad de quien tiene toda la vida para disfrutar, toda la vida por vivir, por sentir.

Tu madre y yo nos miramos. Disfrutábamos de tu presencia echando de menos el correteo torpe de tu hermano frente a las olas. Sabemos que seguirán llegando esos momentos, sabemos que llegarán sin permiso, que nos será inevitable pensar cómo sería vivirlo todo, todos juntos. Sentimos que son momentos tan duros como necesarios. Vivimos.

Los sentimientos afloraron. Nos rodeaban. No cabían en nosotros. Era un momento inmensamente feliz e inmensamente triste. Era un momento lleno de pasado y de futuro. Era un momento de sonrisas y lágrimas en proporciones descomunales. Era un momento lleno de vida.

Y entoces el mar, avergonzado, se hizo pequeño ante nosotros. Su inmensidad no fue suficiente. La espuma de las olas... el placentero ruido de fondo... la arena mojada... tus pies... tu sonrisa nerviosa... tu grito de alegría... nuestra vida.







A Eli y Luis, que el día de mañana
podrán decirte que estuvieron "contigo
el primer día que viste el mar". 
¡Una gran frase para 
un gran momento, amiga!!.
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Miércoles, 6 de junio de 2012





14 de mayo de 2012

Yo no quiero...

Sobran bancos. Sobran políticos. Sobran comisiones, dietas y constructores. Sobran sonrisas como moneda de cambio. Sobran masculinos y femeninos, parapetos y escudos. Sobran hoteles pagados, tarjetas de créditos innominadas, especialistas en gastar dinero ajeno. Sobran coches de lujo, traficantes de viviendas. Sobran dueños de lo público, pantalones bajados ante corbatas. Sobran espectáculos dantescos en bodas nobiliarias. Sobran palabras enrevesadas con forma pero sin fondo. Sobran camisas bordadas.

Faltan poemas, canciones susurradas en esquinas desposeídas, aromas de primavera en otoño. Faltan sombras desatadas, peceras sin peces, ideas sin dueños. Faltan abrazos al alma, miradas parlantes, libros sin polvo, corazonadas al mando. Faltan serenatas bajo el balcón, lluvia sobre amantes sorprendidos. Faltan agujas en el pajar,  anocheceres entre estrellas, amores platónicos, deseos por desear.

Y, sobre todo, falta sexo al amanecer.

"Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren"
Joaquín Sabina "Contigo"
 
Lunes 14 de mayo de 2012

22 de abril de 2012

Segundas partes también pueden ser buenas.

A veces, llaves que no abrieron a la primera sí lo hacen a la segunda. Descubrimos nuevas sensaciones, nuevos paisajes, nuevos aromas en caminos mil veces transitados. Y es entonces cuando apreciamos matices nuevos y escuchamos canciones que otrora solo oíamos.

Porque la vida es sentimiento presente. Y el presente es capaz de reír aun cuando el pasado haya teñido sus días de desalmada tristeza.


La foto, de mi primo Paco Reche
Domingo 21 de abril de 2012

10 de abril de 2012

Reza Hosseinpour

Vino a buscarnos a la sala de espera. Nos sentó en su despacho. Tenía claro que Samuel moriría por la tarde. Tenía que comunicárselo a sus padres. Y lo hizo. 

Nosotros ya lo sabíamos. Cuando tu hijo se muere, en el fondo, tú lo sabes, no necesitas un médico que te lo diga. Quizás lo sepas y prefieras equivocarte, engañarte o confundirte. Pero en el fondo ya lo sabes. La muerte se ve. 

Charlamos un rato. Y nos ayudó. El cirujano que no pudo corregir la malformación en el corazón de nuestro hijo si dio con la tecla para evitar contaminaciones en el corazón de sus padres. 

Supo darnos la peor noticia de nuestra vida. Lo hizo con la dureza y solemnidad que requería el momento, pero empatizando. Sin dulzuras que sobraran. Sin eufemismos potencialmente malinterpretables. Sin generar más dolor del necesario. Lo hizo en su justa medida; todo en su justa medida.

No sé cuánto tiempo estuvimos. Quizás media hora. Quizás una hora completa. No lo sé. Pero nos dio el punto de partida para arrancar. Supo calmarnos. No es fácil calmar a unos padres de un hijo agonizante. No era fácil calmarnos a nosotros.

Ya nos despedíamos. Nos dijo que volviéramos a charlar con él cuando la pesadilla fuera menos pesadilla, cuando el tiempo nos ayudara a ver las cosas con menos lágrimas en los ojos. Aún no lo hemos hecho. No sé si lo haremos.

- Mucho ánimo. Tenéis una familia maravillosa, no hay más que verlo. Sois jóvenes y podréis salir de esta pesadilla. ¿Cuánto tiempo lleváis juntos? 
- Casi 14 años - contesté.
- ¿Pero cuántos años tenéis?
- Treinta y uno...

Entonce él sonrió. Mi mujer sonrió. Yo sonreí. Sonreímos todos. 

Los tres confiábamos en el amor. Los tres teníamos claro que el amor es la única fuerza que puede con la tristeza, que el amor es el punto de partida de todo.

Gracias por todo, doctor.
Lunes 9 de abril de 2012
 

8 de abril de 2012

Siento

Colores soñados que despluman arco iris en escala de grises.

Imágenes sin velar en mentes tan vírgenes como valientes.

Emociones desnudas sin velos que las humanicen.

Asombrados pensamientos ensombrecidos por sentimientos cambiantes. 

Cuerpos crecientes fundidos entre recuerdos cada vez menos olvidados.

¿Cuándo decidí quererte tanto esposa?

Domingo (de Resurrección) 08 de abril de 2012

28 de marzo de 2012

Carlota Luna Fernández

Mis vellos de punta y mi sonrisa de ojos humedecidos me transportaban al primer abrazo con mi hermano. Te recuerdo y aparece una sonrisa que cautiva mis pensamientos, que todo lo ocupa.

Vienes en el momento preciso. Llegas al lugar preciso. Dos familias convertidas en una. 

Te veo y te siento afortunada. 

No sabes cuánto amor somos capaces de darte, entre Lunas y Fernández.

Foto de Carlota Luna con horas de vida
Horas de vida


Bienvenida, chiquinina!! 
 Miércoles 28 de marzo de 2012