30 de diciembre de 2008

¡¡Vamos Vamos!!

Yo no sé por qué estoy escribiendo esto. Ni siquiera sé qué me va a salir cuando termine estas letras. No sé si hago bien o mal haciéndolo. No sé si lo hago por mí o por vosotros. No sé nada. Quizás escriba mi impotencia y no yo, o quizás escriban mis deseos, o mis esperanzas, o mis dudas y temores. O quizás escriba todo eso. No sé por qué pasan algunas cosas. Ni siquiera sé si es de locos buscarles explicación, causa, justificación, motivo. No lo sé, de verdad. ¿Qué hago escribiendo?

Solo sé que os queremos. Que aunque no sabemos cómo, intentamos ayudar todo lo posible. Que nos gustaría haceros llegar muchas más cosas. Poder calmaros en momentos bajos y compartir los buenos. Nos gustaría, pero no sabemos cómo.

Solo sé que vuestra entereza es digna de admiración. Que sois un ejemplo constante para nosotros. Que estamos encantados de compartir y que queremos seguir compartiendo. Que no nos hace falta veros, solo notar vuestra presencia.

Algún día encontraremos la forma de devolveros todo lo que hacéis por nosotros. De momento, ahí va un chute de energía positiva

Ahora sí lo sé, Margari. Escribo desde la admiración.


¡Vamos Vamos!
Martes, 30 de diciembre de 2008

2 de diciembre de 2008

Y estamos tan agustitoooo...

Cada vez queda menos para mi primer cubata. A mis 29 castañas todavía no me he tomado mi primer cubata... qué raro soy, no??

La gente me pregunta constantemente que por qué no bebo. Una pregunta posiblemente de la mano de la perplejidad y el bichorrarismo.

Yo le daría la vuelta a la pregunta. Y tú ¿por qué bebes?. Un día se la he hice a mi colega Alfonso y no supo contestarme. Fue en el Tamgo, y se limitó a mirarme y a decir: “es verdad.. ¿por qué bebo?”. Yo me beberé un legendariocola más pronto que tarde y lo haré por mis amigos. Lo haré porque todo salió bien. Es simplemente una prueba, un gesto, de lo importante que era para mí que todo saliera bien. Solo eso. Y lo haré gustosamente. Solo así podía llegar mi primer cubata.

Pero vuelvo a lo de las razones, al por qué no bebo. Aunque no os lo creáis, nunca me lo pregunté demasiado a fondo. Quizás hoy y ahora es cuándo más me estoy parando a pensar en ello.

¿Para ahogar mis problemas o penas? ¿para pasármelo bien? ¿porque me gusta? Mis problemas sabrían nadar, como los tuyos; es imposible pasarselo mejor que en la caseta del Emilio (viendo a Pedrote apagar una bombilla en forma de vela con los dedos o cantando por Aída... "ya era hora ahora me toca a mí..."); y no, no me gusta el sabor.

Solo una cosa: no bebas porque todo el mundo lo hace... y si es así: háztelo mirar...

Vivir es elegir.

22 de septiembre de 2008

28 de noviembre de 2008

El primer día del resto de su vida

Pepe cerró la ferretería antes de lo previsto. Hoy no era un día más trabajado, era un día menos por trabajar. Tomó así el camino de vuelta a casa. Sonriendo para la gente. Hoy era un buen día para salir de la rutina. Paró en aquella tienda de comestibles y compró esa caja de bombones que tanto tiempo llevaba pensando. Sorprendería a su Lola. Porque sí. Porque hoy era un día medio lleno.
No llamó a la puerta como de costumbre. Abrió sigilosamente, intentando no ser descubierto. Las manos a la espalda sujetaban su caja de bombones. Su sonrisa le delataba. Caminaba de puntillas.
- ¡¡ Sorpresa!!...
- Ca... ca....cariño, esto, esto no es lo que parece!!

"Hoy la prensa no me dice nada nuevo,
solo espero la noticia que tú traigas,
pensando en tu sonrisa"
Salmarina, Mi vida es mía
Viernes, 28 de noviembre de 2008

11 de noviembre de 2008

Luego

Se volvió para hablar. Lo hizo desde la ilusión de quien empieza, aún no sabiendo qué. Ella seguía mirando al techo, inmersa en uno de sus íntimos soliloquios. Las palabras que ocuparon la sala la devolvieron bruscamente a la realidad; de nuevo en aquella estancia gris, inerte, fría, cruel. ¿Cuándo dejó de ser un hogar?.
- ¿Cómo dices, cari? ¿Que si te querré toda la vida? - Le repitió en busca de un antídoto para tal veneno. - Te quiero hoy, te quiero ahora. Mañana no existe- resopló.

"Amada mía,
quiéreme hoy
que mañana es otro día"
Salmarina
Martes, 11 de noviembre de 2008

18 de octubre de 2008

Veo doble

Lloros. Lloros. Besos. Besos. Pañales. Pañales. Fiebre. Fiebre. Pechos. Pechos. Flato. Flato. Mecida. Mecida. Duerme. Duerme. Lloros. Lloros. Besos. Besos...

Mamá. Papá.

Felicidad.

¡Qué poquito queda!
Sábado 18 de octubre de 2008

22 de septiembre de 2008

Epílogo

La noche era seca y fría. Ni siquiera la proximidad del río le daba un acento húmedo. Los invitados fuimos llegando a la puerta del teatro, donde nos esperábamos. Cuando el rompecabezas se hubo conformado, carente de esas piezas que suelen perderse por los huecos más inesperados, piezas que aunque hemos visto alguna vez, en el momento del juego no sabemos dónde están y una vez cerrada la caja aparecen con la inoportunidad de lo perdido, abrimos nuestros sentidos ávidos de nuevas vibraciones.

Regalos
22 de septiembre de 2008

11 de septiembre de 2008

El camarero

Cinco minutos y serían las diez de la mañana. Sería entonces cuando se abriría la puerta, como de costumbre, como solo ella la abría. Su perfume empezaría conquistando la sala, avisando de su presencia a aquellos corazones distraídos en inmundicias. Entonces, como siempre, se pararía para mirarla desde la indefensión, dejándose conquistar, deseando ser conquistado. No le harían falta palabras. Solo dejarse ir. Mirar y soñar. Y volver a mirar.

- Perdona, ¿has terminado con la sal? -osó, superando sus complejos, envalentonado por aquel cruce de miradas.
- ¿No ves que estoy hablando? - replicó cortante, como si no le conociera.

Volvió el olor a café, volvió el sonido de las cucharillas repicando en las tazas.


A María Cobos,
que decidió conocerme...
y quererme.
Te debo una.
11 de septiembre de 2008