1 de agosto de 2019
Martín 5
25 de junio de 2019
El doble
Te prometí, la primera vez que te vi, que sería tu padre para siempre. Y aquí me hallo, guardadando tu promesa en mi corazón para que el tuyo vuelva a vivir, como todos los días y como, especialmente, cada 25 de junio.
Aceptado quedó que en alguna tienda habrá un paquetito de nueve velas, una guirnalda con tu nombre y un globo con forma de nueve que nunca serán comprados, que formarán parte de cualquier inventario nocturno, que aparecerán en liquidación a pocos días del cierre del comercio. Como los del ocho, como los del siete...
Pero no temas. Aquel viejo miedo de hace 9 años ya no me intimida. Una vez aceptada la injusticia, una vez remendado el pecho, seré el doble de valiente, el doble de luchador, el doble de digno, el doble de feliz... en honor a ti y a tu memoria. Y aquí serás. Y aquí permanecerás siempre.
Felicidades, hijo mío, desde mi corazón al tuyo. Tu recuerdo sigue brotando sin permiso. Te sigo imaginando cuando quiero.
Martes 25 de junio de 2019
17 de mayo de 2019
Sobre la felicidad y la paternidad.
17 de marzo de 2019
Doce diecisietes de marzo
En todas partes. BSO
Habana Blues
Domingo 17 de marzo de 2019
6 de febrero de 2019
Leo 2
18 de enero de 2019
Que yo solo sé hacerlo así
Y muchas historias juntas, juntos, han diseñado un montón de sueños por vivir.
¡A por ellos!
28 de noviembre de 2018
Diciembre nunca falla.
Siempre vuelve. Disimuladamente; sigilosamente, como ese adolescente que entra a deshoras a casa, con nocturnidad, premeditación y alevosía. Diciembre ya domina y me ayuda, de nuevo, a sonreír sin cargo de conciencia. Como la primera vez.
Noticia inaguantable en nuestros labios, en nuestros ojos; incontrolable en nuestra piel. Porque hasta entonces todo era tristemente claro. Porque desde entonces, todo fue una bendita confusión: la sonrisa dejó de ser causa para ser consecuencia, en aquella firme aspiración de feliz normalidad; y la tristeza empezó, así, a avergonzarse, a notar su incómodo lugar, a saberse el comensal que todos miran porque no está invitado al banquete.
Tras la muerte de Samuel en septiembre, en diciembre supimos que Paola crecía en su madre. Imaginen entonces qué confusión más bonita, más necesaria, fue aquello. Qué de lagrimas brotaron ese mes; algunas, claras; otras, espontáneas; otras, alegres; otras, tristes y las que más, sin saber claro por qué.
Añadan a ese cóctel, también, que tres diciembres después supimos que Martín sería también de los nuestros.
Así es entonces diciembre, dos veces diciembre.
Sábado 1 de diciembre de 2018

