10 de septiembre de 2026
10 de septiembre y la vida me habla de ti
14 de agosto de 2026
Paola 15
Hace tiempo soñaba con un 14 de agosto indefinido. Eran días de eclipse total, de canciones despojadas de su voz, de sonrisas fabricadas cada ocho horas, de semillas plantadas en tierras de cenizas, de soledad en multitud.
Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce y te (re)confieso, por enésima vez, que aquel sueño que tuve fue superado con creces por esta bendita realidad a tu lado, que vivo saboreando aquellos frutos que germinaron entre cenizas regadas con la frescura de tu sonrisa, que ese hoyito me sigue volviendo loco, que canto por y para ti.
Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce... pero a tu lado.
Feliz cumpleaños, rubia mía.
Urquijo la escribió para su niña. Yo la canto siempre para ti, la escucho siempre por ti.
P.S. Te quiero tanto que dejaría que te hicieras una fotopadre conmigo...
2 de agosto de 2026
Martín 12
25 de junio de 2026
16 años desde el día 1.
17 de marzo de 2026
Diecinueve años de un "tequiero".
Diecisiete de marzo de 2007.

El amor dentro. Acumulado. Haciéndose fuerte. Tomando posición. Y, sin embargo, aún en partida.
Mis ojos en ti. Tu sonrisa nerviosa.
El alambre bajo mis pies descalzos. Tu pecho bendecido.
La vida reposó en un momento. Tiempo y lugar.
Nuestro instante. Blanco, limpio, vivo, verdadero, capaz.
Diecisiete de marzo de 2026.
El amor dentro. Acumulado. Haciéndose fuerte. Tomando posición. Y, sin embargo, aún en partida.
Tu susurro. Mi rendición.
Me gusta tanto quererte...
"Libérame de lo negro, lo sucio,
lo muerto, lo falso y lo necio".
Alba Molina, Sevillanas de la vida (1999)
BSO Sobreviviré (1999)
6 de febrero de 2026
Leo, 9.
Es la vida el tiempo que pasamos caminando de la mano, protegiéndome tú, envalentonándome yo, sin dejar que el miedo ordene y mande. Espacio y tiempo. Somos uno.
Es la vida, hijo mío, acompañarte en cada curva del camino, verte descubrir el paisaje que se abre tras cada esquina que superamos, la posibilidad de darte la mano en cada salto.
Es la vida, hijo mío, a tu lado, un bonito camino que, tarareando a Serrat, con permiso de Machado, haremos al amar.
¡Felicidades, granuja!
"Golpe a golpe,
verso a verso".
Caminante no hay camino.
Campos de Castilla (1912).
Antonio Machado.
Viernes 6 de febrero de 2026
18 de enero de 2026
Caben treinta "18deenero" en 29 años
29 de octubre de 2025
El tiempo en partida. Los niños que fuimos.
Los años 80 dejaban paso, por aquellos entonces, a la nueva década incipiente de los 90, mientras crecíamos los niños del barrio. Y lo hacíamos juntos y revueltos. La pelota rodaba y los niños reíamos. Albero en nuestras piernas llenas de postillas, risas y sonrisas en nuestros rostros imberbes, luz inocente en nuestra mirada insaciante, lazos irrompibles que ataban nuestros pechos puros. La pelota rodaba y los niños reíamos. El siglo XX era más auténtico.
Ha pasado ya un cuarto del siglo XXI y el tiempo no contamina estos recuerdos de la niñez; al contrario, los hace reverdecer y los coloca en los puestos de honor. Quizá, todo aquello no fue pasado, sino que sigue siendo presente. Quizá, todo aquello pertenece a mi vida de hoy, porque sobre ello crecí y aún sobre ello me mantengo de pie, estable, con la mirada limpia. Porque todo aquello lo recuerdo con el corazón en la mano, porque aquello que vivimos (el fútbol es lugar, tiempo y sentimiento compartido, solo entiende de la primera persona del plural) nos hizo los hombres que hoy somos. Porque todo aquello que disfrutamos en plenitud despreocupadamente se refugia en cada abrazo que hoy nos damos, ahora que la vida nos ofrece la oportunidad de reconocer que la felicidad plena estaba muy cerca de aquellos días de albero, pelotas y postillas.
La pelota rodó. Y los niños crecimos hasta los hombres que hoy somos. Y es hoy, ahora, cuando logramos entender que todas y cada una de nuestras vivencias comunes, que todas cada unas de las derrotas compartidas, de las victorias celebradas, tejieron un alma naranja común, una piel compartida bajo quizás un mismo corazón latente. Es hoy, ahora, cuando sabemos que todo aquello fue verdad.
Y este refugio temporal de lo que fuimos te ofrece también la oportunidad de entender que esto era así de sencillo porque otros se complicaron la vida, en un ejercicio de puro amor, de puro altruismo hacia los niños del barrio. Hoy soy un hombre feliz, en gran parte, porque buenas personas lucharon por ello. El Mali, Pepe Serrano, Miguel, Agustín, Ventura, Cantos, Martín, Alpériz, El Chati, Tere... (gloria eterna y bendita para ellos). Sabed, vosotros, sus hijos, que vuestros padres anidan en cada uno de los abrazos que hoy nos damos. Mil gracias, allá donde estéis. Luli, Diego, Christian, Paco el policía, Vélez, Pedro, Antonio Lozano, Izquierdo, Rafael... mil gracias eternas, siempre en deuda con vosotros. Solo deseo que vuestro recuerdo sea tan feliz y enriquecedor como es el mío. Merecéis, por ello, que la vida os dé mucho, tanto como disteis. Porque hicisteis algo grande: hicisteis felices a una generación, hicisteis felices a un barrio.
Que siga rodando la bola, atando corazones entre desmarques, paredes... y cachitas.
¡Los Mares tracatrá!
Fdo: Lolo Reche, un hombre asentado sobre un recuerdo feliz.
PS. Izquierdo Jr, Nene, vaya desde aquí mi aplauso para ti. Eres grande.
PS2. Perdón si me olvidé de alguno de nuestros mayores que tanto bien nos hizo.
10 de septiembre de 2025
15 años sin nada pero con todo.
14 de agosto de 2025
Paola, 14.
Es esa bonita cualidad de tu omnipresencia en cada rincón que habito la que me tiene cautivo, preso de esa mirada furtiva, de esa sonrisa de contrabando.
Y cuando el tiempo camina sin permiso, va la vida y me regala el amanecer de un "papi" en tus labios que me deja indefenso para siempre. Y en ese huir del tiempo, entonces sí, encuentro la pausa y el sentido de todo. Desde ti, hacia ti. Y en mí.
Tiempo detente que es tan grande el consuelo que mi alma siente...
¡Felicidades, rubia mía!
¡Te quiero, siempre!
Jueves, 14 de agosto de 2025
1 de agosto de 2025
Martín 11
La venida de agosto trae siempre de la mano el recuerdo de lo inoportuno del movimiento. Es esa sensación rara de disfrutarte cada día sin querer que cada día pase. Es la duda entre la pausa y el play, entre la foto y el vídeo. Quiero que el tiempo se detenga aquí, ahora, contigo (si puede ser en tu abrazo, mejor) y también quiero vivir a tu lado recibiendo cachitos de improvisado amor sin preaviso.
Quiero esta vida de muchos trastos por medio en cada rincón de la casa. Quiero tus calcetines sucios bajo el sofá, un cuarto desordenado siempre, el palo del helado disfrutado manchando la encimera, las manos llenando paredes recién pintadas. Quiero ese "¡papá, el Leo no me deja!" resonando entre nuestras paredes, acudir a vuestro cuarto a poner orden a la hora de dormir. Quiero todo el trabajo que me das.
No quiero que el tiempo nos abandone, que casi inadvertidamente nos roce mientras nuestras manos se alejan. No quiero que llegue la última vez de nada contigo.
Quiero seguir echando de más lo que sé que un día, es ley, echaré de menos. Y mucho.
Te quiero como tú me quieres, tunante, aunque mi abrazo no hable tan bonito como el tuyo.
Y no olvides nunca que seré tu padre para siempre.
¡Felicidades, tunante!
Viernes 1 de agosto de 2025
25 de junio de 2025
Quince veces tú, Samuel
Quiero repetirte
17 de marzo de 2025
Dieciocho años. Mayoría de edad. Dieciocho 17 de marzo.
6 de febrero de 2025
Leo 8.
Avanza el tiempo entre matices de picaresca y ternura a partes iguales. El vaivén de lo vivido, rescoldo y testigo, prueba y estímulo, vida. Avanza y yo no quiero. Avanza sin mi permiso egoísta.
Ocho años han pasado ya de la cuadratura del triángulo que supuso tu llegada. Contigo el 3 y el 4 se convirtieron en equivalentes.
Disfruta de la vida como nos haces disfrutar a los que te rodeamos. Sigue con ese toque granuja que me encanta, con esa sonrisa que atraviesa el alma, con esos besos a discreción que me das sabiendo, siempre, que los necesito. Y ven, cada rato, como ahora vienes, a recoger mis miradas y caricias, mis abrazos, mis consejos. Es esta la vida, hijo. Los tuyos. Nosotros. Solo eso. Todo lo demás, verás que artificio, restos de infelicidades, madera inerte.
Te quiero mucho, te quiero siempre.
Jueves 06 de febrero de 2025
18 de enero de 2025
28 años y...
1 de octubre de 2024
Soleá Luque Luna
10 de septiembre de 2024
14 años sin ti, hijo mío.14 años de un trato.
Hoy hace catorce años que murió mi hijo.
La venida del dolor, el avance de lo terrible, me hizo (auto)defenderme.
Un acuerdo sin firmar. Una promesa sin acabar. Mi escapatoria.
Un sí, pero no siempre. Un sí, pero no tanto. Un sí, pero respirando, pero latiendo, pero siendo.
Un no, pero alguna vez. Un no, pero un poco. Un no, pero doliendo, pero llorando, pero estando.
Un trato sin cerrar. Mi salvación.
Porque un trato no siempre se firma en un momento preciso. A veces, se va alcanzando sin terminar de alcanzarse nunca, como ese horizonte que mantiene constante su distancia. A veces, sin saber ni cómo, ni cuándo, ni por qué, sabes que no lo cerrarás nunca; pero tampoco te importa, porque tu salvación se encuentra precisamente en el camino, en el andar diario hacia ese destino que compartirás algún día con quien tiene un trocito de tu alma, ese alma que no entiende de momentos precisos ni de palabras exactas, ese alma que sí entiende de promesas por cumplir.
Sigue descansando en paz, hijo mío. Mi pecho siempre será buen cobijo para ti, te lo prometo.
Yo seguiré yendo siempre contigo, siempre en mí.
Y que nuestro trato, entonces, siga eternamente por hacer.
"El trato era que nos miráramos
cuando nadie nos pudiera ver"
El trato (Alejandro Sanz, 2019)
Martes 10 de septiembre de 2024
14 de agosto de 2024
Paola 13.
1 de agosto de 2024
Diez años. Una década. Dos velocidades.
25 de junio de 2024
Hoy es 25 de junio por decimoquinta vez.
Quince veces van. Una con el pecho en llamas y ya catorce con el alma llena de rescoldos. Pero todas ellas con el calor en residencia, habitando.
El tiempo pasa inexorablemente. Los días se suceden uno tras otro y nos llevan a no vivir la vida. Nos tomamos, por momentos, incluso, la licencia de malgastar ratitos que nacen irrepetibles. A veces, porque nos empujan. A veces, porque empujamos tomando el equivocado camino de lo urgente. Y pasamos, así, acaso, por la vida de puntillas a tal velocidad que no dejamos huella en el camino o, en el mejor de los casos, una huella imperceptible. Somos levedad.
Y en esta huida casi obligada, casi impuesta, casi ajena, lucho por no separarme de ti. Peleo incansablemente conmigo, con la sombra que siempre me sigue, con lo cotidiano, por llevarme aquellos (nuestros) recuerdos siempre allá donde voy, tan dentro de mí, que parasiten en mi alma. Duradero pegamento este que nos une. Y deseo, mirando a las estrellas, tener la lucidez suficiente para vivir juntos la vida. Porque quiero seguir siendo siempre tu padre, hasta el último día de todos, y cumplir aquello que pensé en mi peor momento. Y porque ya no sé hacer esto de otra forma, enano.
Otra tarta quedará hoy en un escaparate. Otras velas, también. Alguna prenda de ropa de esas nuevas marcas adolescentes que me llaman viejo a la cara volverá al almacén sin ser vendida. Quizás fueron confeccionadas con tu nombre, Samuel. La realidad no acepta excusas.
Aquel 25 de junio de 2010, con tu venida, aprendí que mi huella debe ser indeleble. Comprobé que por siempre serías ese sol que nunca parará de girar para alumbrarme. Que hará brillar lo bueno que pueda haber en mi alma. Setenta y siete días después, con tu partida, me comprometí conmigo mismo que siempre pesarían más los días juntos que los días separados, por mucho que el hijo de puta del tiempo empuje. Vivir desde la alegría de lo vivido. Porque no hay luz que más ilumine, ni calorcito que más cobije, que el resplandor de lo amado. Y yo te quiero con toda mi alma.
Catorce años ya, Samuel, catorce años.
Felicidades, siempre.
Martes, 25 de junio de 2024
O en existir,
En caminar, aunque no brille tu estrella
Como tú, camino por esta tierra







