Hace tiempo soñaba con un 14 de agosto indefinido. Eran días de eclipse total, de canciones despojadas de su voz, de sonrisas fabricadas cada ocho horas, de semillas plantadas en tierras de cenizas, de soledad en multitud.
Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce y te (re)confieso, por enésima vez, que aquel sueño que tuve fue superado con creces por esta bendita realidad a tu lado, que vivo saboreando aquellos frutos que germinaron entre cenizas regadas con la frescura de tu sonrisa, que ese hoyito me sigue volviendo loco, que canto por y para ti.
Quince agostos han pasado ya desde aquel catorce... pero a tu lado.
Feliz cumpleaños, rubia mía.
Urquijo la escribió para su niña. Yo la canto siempre para ti, la escucho siempre por ti.
P.S. Te quiero tanto que dejaría que te hicieras una fotopadre conmigo...

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