17 de marzo de 2015

Tu espalda

Tú me susurras al oído acariciando mi piel, erizándome, enroscando tu deseo en mi cuello como una serpiente ata a su presa.

Yo te oigo respirar y siento ese goteo de ganas que supera abismos y dibuja momentos que siempre me llevarán a tu espalda.

Es de noche. Duermes bajo mi mirada. Nuestras sábanas hablan de amor. No te preguntes. No me preguntes. 

Es de día. Ya llega ese soniquete de sonrisa incomparable. Es nuestro amor, que entra por la puerta. No me sueñes, despiértate... y vente.

¡Ay amor! 
No te preguntes
¿¡quién llenará tu espacio de planetas,
cometas brillando!?
¿¡quién llenará el silencio de pisadas
buscando tu cuarto!?
Tú no me sueñes,
despiértate,
y vente.

Salmarina. Bordao 1986. 
"Tú no me sueñes" 

Te quiero tanto...
Felcidades esposa mía.
Martes 17 de marzo de 2015



18 de enero de 2015

18

Y yo solo quiero terminar mi día acariciando tu sonrisa, besando tus labios, en el sofá.

18 de enero de 1997 - 18 de enero de 2015.


Te quiero tanto.
Domingo 18 de enero 2015

11 de enero de 2015

La lista de la compra

Abro mi bolso para coger un pañuelo y encuentro la lista de la compra prenavideña: bombones surtidos, un poquito de caña de lomo, leche, postres...  Me quedo pensativo, elevo la vista a la pared de enfrente, que me abofetea insolidariamente.

Creía que por haber sufrido mi piel tenía una capa encalada, endurecida por el sufrimiento y mi corazón experto soportaría los vaivenes de este nuevo viaje. Pero no.

De nuevo en la sala de espera de la UCI pediátrica. De nuevo la puta incertidumbre, el puto pitido incesante y estresante, las putas cuatro paredes de siempre. De nuevo el aire abandonando el pecho.

Un "otra vez no" acudió a mi mente directo desde lo mas profundo de mi recuerdo visceral cuando trasladaron a Martín a UCI. "Otra vez no", lloré. Sé que la invulnerabilidad no existe. Sé que el sufrimiento no te exime de volver a sufrir. No hay cuotas, ni turnos... solo azar. Nada da más miedo que ver a tu hijo en la UCI dependiendo de una máquina para respirar. 

Eres la viva imagen de tu hermano. Creíamos superado el recuerdo de los días pesados como el plomo, de los cielos cubiertos por nubes negras. Pero no. Nunca nos abandonaron. Ni lo harán. Solo descansaban permitiéndonos volver a vivir en casi plenitud. Y vuelvo así a sentirte en cada pista de futbito sin padres, sin hijos, sin alboroto; en cada tobogán sin niños formando cola, en cada bicicleta de escaparate.  ¿Cómo no desangrarme en vida aún? Te veo en cada recreo, en cada disfraz etiquetado, en cada regalo sin abrir. ¿Cómo seguir arañando vida en cada esquina?

Los caminos no son fáciles cuando caminas a oscuras. Pero menos aún lo son cuando no los caminas.


Un punto y seguido
Domingo 11 de enero de 2015

25 de diciembre de 2014

Con 12 meses de ti

Y volver a empezarlo todo como si algo tuviera sentido, como si la Luna decidiera virar y volver errante su camino, como si la melancolía pudiera tornarse en algo diferente a nostalgia.

La alegría solo ocupa corazones puros capaces de danzar vivazmente aun cuando el silencio silencie la música.

Era 24 de diciembre de 2013 cuando nuestra sonrisa se despreocupó de nuevo, haciendo más inhóspito aún nuestro corazón para la incómoda tristeza.

¡Que vivan las Buenas Noches!
Miércoles 24 de diciembre de 2014

15 de diciembre de 2014

Echamos de menos lo que nunca tuvimos

Recuerdo que temblaba en tu cuerpo, sintiéndome refugiado en tus brazos, notando los latidos de tu pecho. Recuerdo que te besaba, que te miraba y te besaba. Abrazábamos al futuro, al deseo de que el futuro llegase cuanto antes. 

Se puede añorar lo que nunca poseímos. 

El amor empantanado buscaba salida, gritaba socorro, luchaba desaforadamente entre rejas. Aquel día salió el sol con lustre, sin cortedad ni tersura.

Hoy hace cuatro años del "día menos pensado", esposa. Cuatro años de sonrisas consentidas, con sentido.



Siempre hay un motivo
Lunes 15 de diciembre de 2014

10 de septiembre de 2014

4 años son demasiados incluso para nosotros

Es el recuerdo de cada amanecer lo que me convence. La huida hacia delante lo que nos salvó la vida. El tiempo que pasamos juntos lo que me mantiene fuerte.

Aquella vuelta a casa, aquel cojín, aquel grito a pleno pulmón hundido en el sofá, la ducha de después, la primera noche en cobardía, el primer domingo en negro del calendario, aquellos llantos camino al trabajo durante las primeras semanas. Cuatro años hace ya de tanto que me da pavor que el reloj siga caminando y que la vida siga empujándome hacia el único sitio en el que tú no estás. 

Por eso vengo aquí. Porque aquí te guardo a los ojos de todos. Aquí, a plena luz, te escondo y te llamo para mí. Porque sé que aquí regresas cada vez que te necesito. A veces, aun, con mucha tristeza y muchas lágrimas. Otras, en cambio, con pasión de padre, con amor rebosante, con caricias introvertidas. 

Cuatro años son demasiados para mí. Tiemblo sintiendo que la rutina me invita a veces a no tener tu momento, a no vivir tu vida en mí. Me sobrecoge que el tiempo me obligue a caminar en el sentido contrario al que necesito. Me aterra notar que la virtud de poseerte es cada vez más voluntaria. Me estremece que la noche calme más que el día, que el camino se vuelva circular. 

Es diez de septiembre otra vez. Y lo celebro. Porque vuelvo a tener esa tristeza que necesito para no despiadarme.

A ti, Samuel. 
 Miércoles 10 de septiembre de 2014

8 de septiembre de 2014

Carmen Luna Fernández

Y si noto que el corazón aparece en llamas, que la garganta agoniza, que mis ojos buscan el cristal...

Y si siento que mi pecho alcanza las estrellas, que mis manos abrazan el aire, que mi sonrisa no puede disimularse...

Y si te siento, y si te noto...

¡Bienvenida Carmen Luna Fernández!

¡¡Enhorabuena hermano, enhorabuena cuñá, enhorabuena Carlotichi!!

¡¡Os quiero 3 millones!!



Y ya van diez! 
Lunes 8 de septiembre de 2014