17 de marzo de 2011

Un beso

Hoy se cumplen 4 años. Hoy es el aniversario de nuestro beso heterodoxo.
Los invitados se agolpaban en una improvisada carpa de lona. Los trabajadores montaban a contrarreloj un escenario testigo de lo intocable. Las nubes tampoco quisieron perdérselo.
Queríamos una boda sencilla pero personal. Sincera y bonita. Y sentida.
El beso no estaba programado. Simplemente salió. Solo. Como sale lo espontáneo. Como sale lo genuino. Como sale lo auténtico. Como salen los sentimientos de dos corazones que redoblan a compás desde hace mucho, dos corazones que han demostrado que el amor es simplemente el sentimiento que hace más grande a dos personas cuando están juntas. 




4 años, esposa.
Me gusta quererte.
Jueves 17 de marzo de 2011

12 de marzo de 2011

¿Importante o urgente?

Me gustan las frases que en pocas palabras encierran grandes enseñanzas, grandes moralejas.

Hace poco, en un curso relacionado con la igualdad de género en la escuela, me topé con una de estas frases. Y me dio que pensar.

Es cierto que la vida, después de, se ve de diferente manera. Muy cierto. Para nosotros, ahora, han tomado sentido algunas frases que oídas desde el runrún de la rutina habían sido, muchas veces, despojadas de todo su encanto original, de su significado más virgen y profundo. 

Y es que te das cuenta de muchas cosas, de muchísimas cosas. Y aprendes a separar lo importante de lo zafio, e incluso de lo banal o trivial. Aprendes simplemente por tener los ojos abiertos, por estar en el momento injusto en el lugar inadecuado. Solo por eso. 

Y nosotros hemos aprendido que todo y nada pueden muchas veces ir tan juntos que casi no se aprecia frontera alguna. Que entre una vida plena y una vida vacía simplemente hay la frase de un médico como puerta separadora. Simplemente la frase de un médico, que una vez atravesada cuesta un mundo desatravesar. Simplemente la frase de un médico. 

Por eso, después de, lo vemos todo desde otro prisma. Nunca fuimos personas que se perdieran en artificios. Nunca hemos tenido necesidades demasiado innecesarias. Pero, ahora, seguro que no las tendremos. La vida nos ha demostrado, porque así lo ha querido, que hay cosas importantes y otras menos, y que las primeras te hacen grande y las segundas te hacen pequeño; y que las primeras aportan y las segundas restan.

Y así, hoy, ahora, sabemos qué merece la pena y qué no nos quitará ni un segundo de sueño. Lo importante aparece ante ti disfrazado de evidente, como otrora aparecía lo caprichoso disfrazado de necesario.

Y por eso, cuando el otro día, en el curso, escuché que "lo urgente no debe nunca tapar lo importante", me quedé dándole vueltas al asunto y empecé mentalmente estas reflexiones que hoy, y ahora mismo, comparto con todos los que gustáis perder 5 minutos en leer los soliloquios de un corazón abierto por reformas.

Viernes 12 de marzo de 2.011

9 de marzo de 2011

Patadas

Con 17 + 1, casi igual que tu hermano. A vuestra forma. A patadas.

Todo es viejo, pero con nuevos matices. Viejas sensaciones en corazones transformados, con más pasos dados, con más tristeza hallada que otros corazones viejos, pero felices. 

Es vida sentirte. Es vida tener la certeza de que estás ahí. Y que tú me lo digas. 

A veces me pregunto si no naces ya con demasiada responsabilidad sobre tus ligeros hombros.  Si no estamos pidiéndote, aun sin intención, demasiado. Que devuelvas la felicidad, la sonrisa... ¡¡como si tú nos la hubieras robado!!

Hoy no sé cómo nos irá en esta nueva vida que comenzó en la sobremesa de aquel maldito 11 de septiembre. No sé qué nos deparará el futuro ni qué te espera en nuestras manos.

Hoy solo sé que empezaste a ser en el momento justo. Solo sé que eres la medicina que puede anestesiar, al menos, tanto dolor. Que solo tú puedes llenar tu cuarto y tu casa. 

Quizás seamos demasiado egoístas y estemos solo pensando en nosotros. Quizás, cuando llegues, vuelvan momentos demasiado duros porque todo renazca de nuevo y seas el soplo sobre las ascuas. Quizás tu llegada endurezca de nuevo las emociones. O tal vez todo sea más sencillo, la felicidad de bañarte sea convierta en la mejor pomada para un alma herida, que no rota.

No es cuestión de saber quién puede, sino quién quiere descubrir su destino, aunque este no le guste.



Miércoles 09 de marzo de 2011

4 de marzo de 2011

Corazones redoblando a compás...

Vuelve Chano Lobato, vuelve Estrella Morente. Vuelve Salmarina. Y vuelven para poner banda sonora a la historia de nuestra vida. O para completarla, quizás. 

Te siento redoblar en mí, en nosotros. Siento como tu corazón hace una armonía perfecta, una sintonía indescriptible, como la vida misma; indefinible, como la vida misma.

Ayer te escuchamos por primera vez. Escuchamos cómo tu corazón gritaba vida. Y volvimos a sentirnos las personas más afortunadas del mundo por un momento, por un maravilloso momento. Y eso, hoy, para tu madre y para mí, es revivir en vida y regatear a la tristeza. 

Ayer vivimos en ti por unos pequeños instantes. Y fuimos grandes de nuevo. Y fuimos padres de nuevo. 

Y, además, fue algo sencillamente maravilloso, porque fue maravillosamente sencillo.

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La vida también tiene BSO
Viernes 04 de marzo de 2011

28 de febrero de 2011

Siento, sientes, siente, sentimos, sentís, sienten... presente de indicativo del verbo vivir

Me gusta contarle cuentos a mis alumnos y a ellos les encanta. Una luz tenue, un ambiente tranquilo y un cuento para pensar. Dice así:

"Erase una vez un joven con un carácter peculiarmente violento. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que clavara un clavo en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia y se peleara con alguien. El primer día, llegó a clavar 37 clavos en la cerca.
Durante las semanas siguientes aprendió a controlarse, y el número de clavos colocados en la cerca disminuyó día tras día: había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos. Finalmente, llegó el día durante el cual el joven no sujetó clavo alguno en la cerca.
Entonces fue a ver a su padre y le dijo que había conseguido no clavar ningún clavo durante todo el día.
Su padre le ordenó entonces que quitara un clavo de la cerca del jardín por cada día que no hubiera perdido la paciencia.
Los días pasaron y finalmente el joven pudo decirle a su padre que había quitado todos los clavos de la cerca.
El padre condujo entonces a su hijo delante de la cerca del 
jardín y le dijo:
- Hijo mío, te has portado bien, pero mira cuantos agujeros hay en la cerca del jardín. Esta ya no será como antes. Cuando te peleas con alguien y le dices algo desagradable, le dejas una herida como esta. Puedes acuchillar a un hombre y después sacarle el cuchillo, pero siempre le quedará una herida. Poco importa cuantas veces te excuses, la herida verbal hace tanto daño como una herida física. Los amigos son joyas raras, te hacen reír y te animan. Siempre están dispuestos a escucharte cuando los necesitas, te sostienen y te abren su casa. Por ello, guarda a tus amigos como si fueran un verdadero tesoro y quiéreles hasta echarles de menos, porque si eso ocurre una parte de tu vida se habrá ido con ellos."

Y ahora constantemente me acuerdo de este cuento. Cada vez que alguien, con su buena intención, ingenuamente, nos dice que la vida nos compensará porque somos personas buenas. No seais ingenuos. La vida no es justa, ni se basa en la ley de la compensación. Ni con nosotros, ni con nadie. No tenemos asegurado un futuro feliz por haber tenido un presente, un pasado triste, sin merecerlo. ¿Quién sabe si nuestros planes futuros saldrán bien o mal?. ¿Quién sabe si, después de tanto llanto, vendrán las sonrisas o vendrá más llanto aún?. ¿Quién lo sabe?

Pero seremos valientes. Y lo intentaremos una y mil veces. Porque eso es vivir. Tener planes y luchar por ellos. Y solo así, podremos sentirnos vivos. Solo es eso. Sentirnos vivos. Y avanzar. Y superar. Y amar.

No temeremos a la vida. No temeremos a la tristeza. No tendremos miedo a sentir. Simplemente creeremos en nosotros. Afianzaremos nuestros pasos. Sentiremos e iremos en busca de nuestros sentimientos. 

No dejaremos que nadie sienta por nosotros. No dejaremos de sentir por no intentarlo. Eso sería morir. No se me ocurre una mejor definición para la muerte, que la ausencia de vida. 

Y vivir es igual a sentir.


A mis amigos, 
que sienten con nosotros.
Que son uno de los pilares
que sujetan nuestra vida.
Lunes 28 de febrero de 2.011 

21 de febrero de 2011

Este debería ser un post sentimental...

Llega un momento en que, por más que cueste, hay que decir adiós y separar caminos. Y no necesariamente tiene que ser por que las cosas vayan mal o porque haya malas relaciones. A veces, incluso cuando las cosas no van mal del todo, es preciso pararse y ver si lo mejor es seguir o poner punto y final a una relación. 

Tras 10 años en Los Mares, desde los 8 a los 18 años, aterricé en el CD Pino Montano, en 1997. Dejando de lado unos escarceos que duraron meses, he estado en el equipo ininterrumpidamente hasta esta temporada, en la que cumpliré 32 años. Y en las últimas 6 ó 7 campañas como primer capitán de la plantilla.

Y aquí me hice un hombre y futbolista, porque no decirlo. Que ser futbolista está más cerca de sentirse futbolista que de ejercer una profesión. Mucho más. Y es que después de 25 años jugando sin descanso al fútbol, viviendo sin descanso el fútbol, uno tiene derecho a sentirse futbolista. ¿O no?

Y ahora me apetece salir. Terminar esta temporada con mis compañeros. Luchar por defender al Pino Montano, su escudo, por los campos de la segunda provincial hasta el último minuto del último partido de liga. Y marcharme. Porque ya no tengo mucho más que aportarle a este peculiar club. Me apetece probar otros lugares y dejar paso a nuevos chavales que devuelvan, o intenten devolver, al equipo a unas categorías más importantes. Puede ser este buen momento para que entre sangre nueva por la puerta del Maniestadi. 

No sé dónde jugaré. Espero encontrar algún lugar en el que poder seguir compitiendo y en el que empiece de cero. Sin que nadie me conozca. Un equipo al que vaya, entrene y compita. Solo eso. Entrenar y competir.

Al Pino Montano solo puedo dedicarle bonitas palabras. A mis compañeros..., jóder, es lo que peor llevaré sin duda. Pero hay veces que las decisiones hay que tomarlas aunque duelan. Porque de los lugares hay que salir dejando amigos, por la puerta delantera y la cabeza tan alta como sea posible. Y así me voy. Nadie podrá nunca reprocharme nada que tenga que ver con mi fidelidad al club, con mi trabajo desinteresado, con mi dedicación altruista, con  mi defensa y amor a unos colores por los que he dado más de lo que pudo nadie pedirme. Unos colores que me han devuelto multiplicado por mil todo lo que he podido dar. Y eso es muy grande. Demasiado grande como para no escribir estas palabras con los vellos de punta y un nudo en el estómago.

Gracias Pino Montano.
Gracias, familia pinomontanera.
Gracias esposa.
Lunes 21 de febrero de 2010

12 de febrero de 2011

Diferente pero igual.

Charlando el otro día con mi esposa, de lo divino y lo humano, me hizo ver más claro aún que esto que nos ha pasado tristemente a nosotros es algo que le puede pasar a cualquier pareja. Un drama fortuito, caprichoso, arbitrario; con unos padres elegidos por el azar, como solo el azar es capaz de elegir: sin motivos. Yo ya lo tenía claro, pero su matiz, me dio quizás el argumento definitivo.

Y ese matiz del que hablo está en la pregunta que solemos hacernos los padres "sufridores", las familias "sufridoras". Me decía concretamente:

- "Marío", es que el problema es que la gente se equivoca. No tienes que preguntarte por qué te pasa esto a ti, sino por qué no te puede pasar a ti.

Y ese es el matiz, pensé. Ahí está el quid de la cuestión para salir de todo, para poder vivir de nuevo, para echarse la tristeza a la espalda y salir, con ella a cuestas, en busca de la felicidad añorada, esa que a otros se la dejan en la puerta de su casa y que a ti te la ponen en la cima de la montaña más escarpada.

¿En qué nos diferenciamos mi señora y yo de los miles de padres que han pasado, pasan y pasaran por lo mismo que nosotros? En nada. ¿En qué se diferencia Samuel del resto de criaturas que fallecieron sin apenas empezar a vivir? En nada. Esto existe y existirá, por más que la medicina avance, por más que los deseos deseen, por más que los ánimos empujen.

Lo importante es levantarte un día, mirarte, llorarte frente al espejo y ser sincero: 

- Lo que nos ha pasado es irreversible. Cruel, injusto, triste, pero sobre todo, irreversible. Me toca, nos toca, luchar.

No lo duden, estamos hechos para superar las tragedias, para avanzar entre el desgarro y tirar pa´lante a pesar de los pesares. No para olvidar, no. Para vencer a la tristeza y vivir. Porque nadie merece más felicidad que unos padres que viven con una cuna vacía y un carrito metido en una caja de cartón esperando a un hermano que nacerá hijo único. 

A Esperanza y Antonio. 
Que merecen ser felices.
¡¡Vamos Espe!!
Sábado 12 de febrero de 2011