Hoy, 25 de junio, me regala de nuevo la vida, como siempre hace, la oportunidad de estremecerme mientras abrazo al aire; de ir donde uno fue feliz entre tanta torpeza y volver donde, de nuevas maneras, también uno es feliz entre tanto alboroto; de preguntar(me), frente al espejo de la leve sonrisa, quién sigue aún gritando tu nombre, quién se descubre aún salpimentando una vida imaginaria.
Hoy, 25 de junio, destapo el cofre de lo ya conquistado mientras presencio el estallido salvaje del amor que jugueteaba en cada beso robado. <<Yo quiero robarte un beso y en mi corazón guardarlo, para dormir por las noches, con el sabor de tus labios>>. (Pascual González, 1984).
Y es que, hijo mío, fueron aquellos banquetes de amor los que hoy calman mi hambre y mi sed, los que me recuerdan que a la vida se le habla de tú incluso un 25 de junio. Sobre todo, un 25 de junio.
Fueron aquellos besos necesarios los que hoy me vigilan desde mi pecho. Y me recuerdan, por si osara olvidarlo algún día, que once semanas de vida compartida siguen valiendo más que dieciséis años de preguntas innecesarias, de respuestas sin preguntas de las que adueñarse.
El 25 de junio siempre será un día feliz, porque me lleva a ti.
Felicidades, mi Samuel, allá donde mi corazón nos refugie, donde tu recuerdo me eleve.
<<Quiero dormir en tu pecho,
y que me alargues la vida>>.
González, P. [Cantores de Híspalis]. (1984).
Harina de maíz [Canción]. En Adelante. Hispavox
Jueves, 25 de junio de 2026
1 comentario:
Siempre estarás en nosotros, felicidades al cielo, 16 años ♥️♥️
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